El Grupo confía en enderezar el rumbo en la pista del Zarautz

J. L. C. GIJÓN.

El primer equipo de balonmano del Grupo Covadonga espera romper su mala racha de resultados en la cancha del Zarautz (19.30 horas, polideportivo municipal). El partido, de la novena jornada de la División de Honor Plata, será arbitrado por Torrontegui y Molina (Euskadi).

Después de tres derrotas consecutivas ante el Alcobendas, Villa de Aranda y el hasta la semana pasada colista Ikasa Madrid, los grupistas se han situado de nuevo en puestos de descenso como al principio de temporada. Por ello, el conjunto gijonés espera reaccionar en tierras vascas de cara a alejarse de la zona baja de la tabla.

El técnico Chechu Villaldea tiene la duda de Marcos Méndez, que apenas se entrenó durante la semana, y sigue sin poder contar con Sergio y Borobio. El entrenador grupista advierte que «será complicado porque el rival está bien arropado por su afición, por lo que tendremos que salir al 100%». Del conjunto guipuzcoano destaca «al central Mikel Iraeta, que es su 'motor' y a sus internacionales júnior y juvenil, que fueron medallistas en el último mundial y tienen una gran calidad».

En su último encuentro, el Grupo sufrió un pésimo arbitraje que le privó de puntuar en su visita al Ikasa Madrid cuando ganaba por dos tantos. Hoy, el conjunto grupista juega en Zarautz, donde el factor cancha es fundamental. Por ello, tanto Villaldea como sus jugadores no quieren ningún tipo de confianza.

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