Balonmano

Jardín de Cantos es la alternativa a La Magdalena para el decisivo Toscaf-Pinto

Juan Muñiz, el pasado sábado ante el Cronistar. / ÁLEX PIÑA
Juan Muñiz, el pasado sábado ante el Cronistar. / ÁLEX PIÑA

La probable inundación del 'viejo' polideportivo puede obligar al traslado del partido, con el doble problema de la superficie y la falta de espacio

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

La incertidumbre y la indignación definen el sentir en el seno de la Asociación Atlética Avilesina con los responsables de las instalaciones deportivas municipales, básicamente el Ayuntamiento de la ciudad, que no ha resuelto aún el problema de las filtraciones de agua en la cancha del polideportivo de La Magdalena, donde hoy debería jugar a partir de las seis de la tarde el equipo de balonmano, el Toscaf, ante el Pinto. Si las predicciones de lluvia se traducen, el encuentro tendrá que celebrarse en el polideportivo Jardín de Cantos.

Hace siete días el club tuvo que trasladar deprisa y corriendo a toda su sección de baloncesto, justo el día de la presentación y del partido hoy por hoy más atractivo por el rival y sus llamativas circunstancias, el Círculo Gijón, desde La Magdalena hasta el pabellón del Quirinal, por suerte libre de otros compromisos. Con el agua entrando por la parte derecha de la cancha, a vista de grada, se tuvo que maniobrar el mismo día del evento y esta escena se repetirá este sábado. Si el sábado viene entrado en agua, a lo largo de la mañana se decidirá el escenario del partido para trasladar aviso a los árbitros y al equipo visitante.

El problema de un posible traslado se queda casi en anécdota comparado con el perjuicio que supone el cambio de escenario: por capacidad para los aficionados, y por la superficie. El balonmano se juega en canchas con suelo de goma que facilitan el agarre de los pies, básico en este deporte. Jardín de Cantos es de parquet por lo que a nivel de juego los dos equipos tendrán que superar los posibles resbalones y la dureza del suelo en las caídas, que son el pan del balonmano.

Con este panorama y después de revivir con el triunfo en el feudo del Cronistar Oviedo, el Toscaf afronta la visita de un Pinto que está casi a la par que los avilesinos -un punto por debajo- por lo que sin nada que perder los madrileños vienen a quemar sus posibilidades de dar un zarpazo en este tramo final del campeonato.

La obligación de ganar se mezcla con el malestar muy acentuado en el seno del equipo, representado en la persona de un entrenador que no se muerde ya la lengua: «Esto es una vergüenza, llevamos así mes y medio y no se ha hecho nada más que recoger el agua cuando entra. Hemos tenido días sin lluvia para que se pudiera acometer algún trabajo de urgencia, pero no lo quieren ver así y el perjuicio es para los equipos que, como nosotros, nos la estamos jugando para pelear un ascenso».

Juan Muñiz, Juanín, echa humo con una situación que se repite y la falta de facilidades que tiene su equipo por parte de las instituciones, del Ayuntamiento vaya: «Ya no vamos a entrar en los apoyos económicos, solo en los medios para trabajar. En verano tenemos que trabajar las dos primeras semanas de pretemporada en Los Canapés porque no nos dejan La Magdalena, que cierra por vacaciones hasta agosto. Y eso nos merma mucho porque nadie juega a balonmano en categoría nacional sobre parquet. Lo que sucede ahora con las filtraciones de agua es otra gran ayuda para nuestro equipo porque tenemos que entrenar en espacios delimitados con conos para evitar las zonas con agua».

Con esa precariedad mantenerse en la pomada de la fase de ascenso es casi una proeza y un empeño de los cafeteros, entre los que hoy no estará Veleda, esguince de tobillo. Juan Amorín, con un fuerte golpe, es duda. Al que no veremos tan activo como siempre a pie de banquillo es a Juanín fue operado hace unos días de menisco y se maneja con muletas.

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