El Toscaf cumple en el primer envite

Aitor fue una vez más la pesadilla de la defensa rival. En la foto lanza en carrera con el bloqueo de Veleda y Amorín atento.
Aitor fue una vez más la pesadilla de la defensa rival. En la foto lanza en carrera con el bloqueo de Veleda y Amorín atento. / MARIETA

La frescura y calidad del equipo avilesino decide un gris partido ante el ValladolidAitor en el primer tiempo y Amorín en el segundo tiraron de los locales con sus goles ante un rival más físico y lento

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

La primera victoria ya está en el caldero del Toscaf Atlética Avilesina. El equipo de Juan Muñiz se impuso en el estreno del campeonato al Universidad de Valladolid (25-23) en un partido que los clásicos de la escritura definirían como el típico de comienzos de temporada. Es decir, poco brillante, con más imprecisiones de las que se dan por normales, falta de ritmo constante, un choque desequilibrado por la mayor calidad y frescura del conjunto avilesino ante un rival más físico, y también más lento.

La portería, con Coque y Omar brillantes, junto a los goles de Aitor, Juan Amorín y Javi Sanz, fueron los factores determinantes en la resolución de un partido bien ganado por las huestes de Juan Muñiz, que supo pinchar a sus jugadores en el descanso tras un deficiente primer tiempo y para salvar el escollo sin sufrir tropiezos indeseables cuando hay tantas ilusiones puestas.

Entró frío el equipo cafetero al partido y el Valladolid se encontró con dos goles de ventaja para empezar. Coque contuvo la cosa con un par de paradas de gol y logró que sus compañeros se activara con las evoluciones de Víctor Tejerina, Javi Sanz y Aitor, el brazo armado del equipo. Ellos tres se repartieron los once goles del primer acto, seis de ellos del 22 atlético, que percutía en una defensa muy lenta para poder frenar al avilesino. Su liderazgo permitió al Toscaf revertir un 7-8 en el 11-10 imperante al descanso.

Un receso que reactivó al equipo de Juan Muñiz. El entrenador avilesino es un experto en estas lides y el Toscaf salió arrollando a los universitarios. Los jugadores que no se habían dejado ver tomaron responsabilidades y Aitor le pasó la ametralladora a Juan Amorín, que despachó una segunda parte para enmarcar. Las diferencias se fueron a los cuatro goles y el 15-11 del minuto 35 marcaba el momento definitivo para romper el partido.

Tendencia avilesina

Sin embargo, un par de acciones descontroladas, un penalti fallado y una exclusión, frenaron al Toscaf y el marcador se ajustó hasta el 16-14. Fue un amago porque el UVA no podía con la siempre fuerte defensa local, y tampoco con Omar, que no quiso ser menos en su debut bajo los palos. Amorín puso a diez minutos del final la máxima diferencia, un 22-16. Pero como había sucedido en el anterior tirón, los avilesinos manejaron mal la renta y permitieron al Universidad de Valladolid meterse en el partido, afrontando los cinco últimos minutos con un inquietante 23-21.

Pero la deriva del encuentro era avilesina dentro de la peligrosa irregularidad del equipo, capaz de destrozar a su rival en unos minutos de explosión, y también de darle morbo al final de partido, que en modo alguno llegó a peligrar en esta primera cita. El Toscaf, conducido en este tramo por un dinámico Javi Sanz y son Aitor de reposo en el banquillo, supo jugar con esos dos goles de renta sin permitir más alegrías al equipo pucelano hasta consumar el 25-23 final.

Una victoria para empezar era el objetivo propuesto y con eso basta, aunque el equipo avilesino tiene capacidad de mejora para asumir el rol de candidato a pelear por las primeras posiciones. La segunda cita trae otro rival vallisoletano, el Arroyo, derrotado ayer por el Pinto (26-24).

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