Carreño, encantando de apadrinar el proyecto 'Asturias, Paraíso del Deporte'

Pablo Carreño, en el Museo del Deporte de Mieres. /J. M. PARDO.
Pablo Carreño, en el Museo del Deporte de Mieres. / J. M. PARDO.

El tenista gijonés, número 12 del mundo, aportó este mediodía al Museo del Deporte, en Mieres, la raqueta y la camiseta con la que ganó su primer torneo ATP

José Luis Calleja
JOSÉ LUIS CALLEJAGijón

Pablo Carreño completó la exposición del Museo del Deporte, ubicada en el edificio de Investigación de Mieres, con la aportación de la raqueta y la camiseta con la que ganó en Winston Salem (agosto de 2016) su primer título ATP. El duodécimo tenista del ránking mundial, que apadrina el proyecto 'Asturias, paraíso del Deporte, estuvo acompañado por el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, y por José Antonio Prieto, director de la Escuela Padre Osso, que coordina esta iniciativa. Carreño agradeció «que hayan pensado en mí para una bonita causa que promociona la actividad física entre la gente joven».

El tenista gijonés, tras el acto, efectuó un recorrido por el Museo y quedó encantado del material que posee de numerosos deportistas del Principado y de fuera de Asturias. A Carreño, como buen sportinguista, le gustó ver los trofeos Pichichi de Quini, así como el casco y otros objetos de Fernando Alonso. Se detuvo ante una raqueta de Juan Carlos Ferrero y comentó que «fue mi tenista favorito cuando era pequeño». Sobre la temporada, el jugador forjado en el Grupo Covadonga dijo que «estoy muy ilusionado con la Davis, ahora que tenemos a Nadal comprometido, y con la segunda parte del año, que me es favorable para poder seguir manteniéndome en el 'top ten'.

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