El Comercio

Froome y Quintana, durante la ascensión al Aubisque, el pasado sábado.
Froome y Quintana, durante la ascensión al Aubisque, el pasado sábado. / JOSÉ JORDÁN / AFP

Contador y Froome no se resignan

  • Pese a estar lejos del liderato de Quintana buscarán un vuelco desde hoy en el alto de Mas de la Costa

Antes de citarse con Chris Froome y Alberto Contador en los cuatro verticales kilómetros que suben a la meta del alto de Mas de la Costa (Penyagolosa), Nairo Quintana pasó la jornada de descanso achicharrado en Villarreal. «Bueno, para ganar la Vuelta tendré que vigilarles». A ellos y a Chaves. Tiene margen -parece- de sobra: 3 minutos y 37 segundos sobre Froome, 3,57 sobre Chaves y 4,02 sobre Contador. El colombiano de Movistar está a tres obstáculos del triunfo final: la subida de hoy de Penyagolosa, la contrarreloj del viernes y la cima de Aitana el sábado.

En realidad hay dos vallas más. Son de piel y tienen nombre: Contador y Froome. Pese al tiempo perdido, no se resignan. No saben hacerlo. «En el Giro se vio que las cosas pueden cambiar», avisó Froome. «Mi objetivo no es el podio. Lo daré todo», advirtió Contador, el que incendió la etapa de Formigal, la que calcinó al británico y puso a Quintana la Vuelta en bandeja. «Nairo me saca una diferencia enorme, pero aquí aún pueden pasar mil cosas». Palabra de Contador. Suele cumplirla. «Todavía no tengo muy claro cómo afrontar lo que queda», soltó el madrileño.

«Va a ser uno de los días más difíciles de la Vuelta. Las diferencias serán mayores que en Peña Cabarga», pronosticó. Hay que estar atento con los vaticinios de Contador. El domingo sorprendió a Froome y al Sky con su detonación desde la salida. Puede repetirla. «Es su marca de la casa», teme ahora Unzúe, que vela a Quintana. A cuatro minutos del colombiano, cualquier rival estaría descartado. Con Contador conviene esperar.

«A veces te quedas más satisfecho con una etapa como la Formigal aunque no la ganes que con un triunfo», asegura. «No figura en el palmarés, pero la gente lo recuerda». Cierto. No puede ni dar un paso por el hotel. Rodeado de sus fieles hinchas.

«Nos pillaron por sorpresa»

El primer puesto es de Quintana. Lo tiene bien amarrado. «Tengo tiempo suficiente para no perder el maillot rojo en la contrarreloj de Calpe», dice el corredor del Movistar. Ahí, cerca de Calpe, los incendios amenazan incluso con variar el recorrido de la etapa cronometrada. Fuego. El arma ciclista del pirómano Contador. Quintana está avisado. Tras no poder con Froome en el Tour, el triunfo en la Vuelta le confirmaría como alternativa al británico. De esa derrota en Francia aprendió: «Cuando el cuerpo te vence, hay que poner la cabeza en su sitio y los pies en la tierra. En el pasado Tour crecí deportivamente». Froome y Contador, pese a estar casi perdidos, pondrán precio a esta Vuelta que entra en su tramo final. Montaña en el horno de Levante.