El Comercio

Coloma muestra su bronce en Avilés

Carlos Coloma, con su medalla de bronce olímpica y la bicicleta que le ayudó a conseguirla.
Carlos Coloma, con su medalla de bronce olímpica y la bicicleta que le ayudó a conseguirla. / MARIETA
  • El ciclista de la firma local MMR celebra con su equipo su logro olímpico

Carlos Coloma (Logroño, 1981) todavía está «en una nube». A sus 34 años y con diecisiete de carrera deportiva a sus espaldas, vive su mejor momento como ciclista de mountain bike profesional tras conseguir la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Un hito histórico que jamás caerá en el olvido.

En mitad de sus vacaciones y dentro de una apretada agenda de actos y homenajes, tanto Carlos, como sus tres compañeros de equipo, Catriel Soto, Pablo Rodríguez y David Valero, visitaron ayer por la mañana la sede de MMR Bikes en Avilés. La rueda de prensa organizada por el equipo sirvió para, por un lado, hacer un balance general de la temporada y, por otro, reconocer el gran trabajo realizado por Coloma tanto durante el año como en Río.

El MMR Factory Team acabó el curso como el tercer mejor equipo del mundo, y de los cuatro ciclistas que componen el equipo, tres de ellos participaron en los Juegos Olímpicos, Catriel soto representando a Argentina y Carlos Coloma y David Valero a España. «Pablo hizo méritos para ir, pero sólo había tres plazas y desgraciadamente se quedó fuera. Aun así, tiene 23 años, es uno de los mejores ciclistas del mundo, como así lo está demostrando, y estamos seguros de que en Tokio luchará por un metal», explicaba Bruno Prieto, gerente de MMR Bikes y campeón del mundo máster de ciclocross en 2015.

Coloma estuvo al borde de las lágrimas por la emoción en dos ocasiones. Primero mientras visionaba junto al resto de las presentes un resumen de la carrera que le dio el bronce olímpico, y después cuando Prieto le preguntó lo que se le había pasado por la cabeza justo antes de iniciar la carrera. «Se me pasó toda mi vida por delante, tanto antes de empezar la prueba como durante la carrera», acertó a decir. «Después de lo que sufrí en 2013, con una lesión de hombro que estuvo a punto de costarme la retirada, sabía que me tocaría vivir algo así. Fue el día. Salió todo bien».

Lo hizo en Brasil, en el podio, después de celebrar con rabia un bronce que «pudo ser plata u oro. Tenía piernas y estaba psicológicamente preparado para lo máximo, pero la verdad es que no me puedo quejar. Estoy muy satisfecho». Como resaltó Bruno Prieto, la medalla ha catapultado a Coloma, que ha llegado a la cima de su deporte a los 34 años después de muchísimo trabajo. «Se suceden los actos y homenajes, todavía no me lo creo. El 28, el día de mi cumpleaños, seré recibido por el Rey. Es un sueño hecho realidad y estoy más motivado que nunca para seguir trabajando».

Su objetivo de futuro, con la perilla que dio la vuelta al mundo ya afeitada, es «ser campeón mundial, que nunca lo he conseguido. Es muy difícil, pero también lo era la medalla y demostré que se puede hacer».