El Comercio

Pedaladas de récord en Las Mestas

Eugenio Gómez, anoche, durante la primera vuelta al circuito de Las Mestas.
Eugenio Gómez, anoche, durante la primera vuelta al circuito de Las Mestas. / P. CITOULA
  • «Es importante que no se levante mucho aire o llueva», explica el ciclista gijonés, que confía en establecer un nuevo registro en la modalidad de ultramaratón

  • Eugenio Gómez inició ayer su reto de completar mil kilómetros en 36 horas

En la recta final de su preparación, Eugenio Gómez aumentó sus horas de sueño y se recluyó en su habitación para descansar antes de llegar al velódromo de Las Mestas, escenario en el que desde ayer por la noche pretende recorrer mil kilómetros en 36 horas. Una proeza deportiva que le llevaría a inscribir su nombre en la Asociación de Ciclismo de Ultramaratón, al establecer un récord en la categoría de cincuenta años con un recorrido al aire libre.

Tras una semana «más relajada», con menor carga de trabajo y un entrenamiento en la tarde del jueves suspendido por la lluvia, se subió al sillín a última hora de la tarde de ayer para dar las últimas pedaladas antes de que el cronómetro marcase los primeros segundos de su reto. «Das una vuelta para habituarte a las condiciones y tomar contacto con el circuito. No haces mucho esfuerzo porque es una prueba progresiva. Si en la mayoría de la prueba calientas para salir a tope, aquí vas cogiendo ese máximo con el paso de los kilómetros», explicó el ciclista gijonés, que en su extenso recorrido tendrá la oportunidad de superar otras marcas vigentes en su disciplina como las de las doce horas, las cien y las doscientas millas.

Optimista y con «buenas sensaciones» antes de dar su primera pedalada, sus cálculos pasan por completar «setecientos kilómetros en veinticuatro horas y luego llegar a los mil en doce horas más» en un desafío que también pone a prueba al sueño. «La idea es hacer toda la prueba sin dormir», confesaba antes de acudir a Las Mestas este empleado de Emtusa, que indicaba que «según vaya la prueba te puedes tomar una pastilla de cafeína».

Con el visto bueno de la Asociación de Ciclismo de Ultramaratón para realizar todas las paradas necesarias para descansar, dormir o recibir tratamiento de fisioterapia, aunque con el reloj siempre en marcha, Eugenio Gómez añoraba un «poco más de frío» para completar su anhelado registro. Un deseo que se une al de no tener que lidiar con unas condiciones meteorológicas adversas, porque frenarían su ritmo. «Es importante que no se levante mucho viento o llueva», señalaba el gijonés, que recordaba que «con la lluvia hay que tener más cuidado con la pista y la ropa mojada obliga a hacer más paradas».

«En condiciones normales haces las primeras veinticuatro horas del tirón», explicaba el ciclista, que ayer acometió el inicio de un largo recorrido que comenzó a preparar en 2013 con pruebas como la Madrid-Gijón-Madrid. Kilómetros en el sillín para preparar un millar que confía en convertirle en hombre récord en Las Mestas.