El Comercio

Juegos Paralímpicos de invierno

'Vic' González, un lesionado medular de Oviedo, llega a los Juegos de Invierno

'Vic' González, un lesionado medular de Oviedo, llega a los Juegos de Invierno
/ PABLO LORENZANA
  • «Al snowboard se lo debo todo. El querer volver a montarme en una tabla fue lo que me sacó de la cama», asegura el deportista ante su reto

Hay dos momentos de su vida que Víctor González –Vic para sus amigos– sabe que no olvidará jamás. El primero lo vivió el 22 de febrero de 2015, mientras practicaba snowboard en alta montaña. Vic sufrió un accidente –«una caída de lo más tonta, como cualquiera otra», recuerda él– que le produjo la fractura de las vértebras C5 y C6 y una lesión centro medular grave. El pronóstico de los médicos tras la operación era de tetraplejia. El segundo llegó unas semanas después en el hospital de Vall d’Hebron cuando Vic, monitor profesional de snow, le aseguró a su madre que competiría en los próximos Juegos Paralímpicos de invierno.

El sueño imposible de este ovetense de 48 años se hará realidad en febrero de 2018 en Pyeongchang, Corea del Sur, donde se celebrarán los Juegos. Vic se ha clasificado para participar en la modalidad de snowboard adaptado y tiene como objetivo regresar a Asturias con dos medallas, sin embargo, es tal vez el menor logro de su historia. El camino olímpico, en su caso, se ha convertido también en el camino a una vida nueva.

«Los primeros momentos fueron muy duros, pensando en el suicido incluso. Estaba en la cama mirando el techo y solo podía pensar», explica Vic. Por su cabeza solo pasaba una pregunta:«¿Por qué a mí? Luego la reformulé y me di cuenta de que no era por qué, sino para qué. A mí me tocó para poder compartir mi historia. No soy ningún gurú, solo un tipo normal que lo ha intentado y le ha servido para ganar calidad de vida».

Vic asegura que sentía desde la cama la fuerza que le mandaban sus amigos. Un día decidió canalizar toda esa energía hacia el dedo pulgar de su pie. Al cabo de varias jornadas, lo movió. «Más adelante conseguí mover los demás dedos, luego los pies, los brazos... En poder ponerme tres segundos en pie tardé dos meses desde el primer movimiento», recuerda.

El deportista ovetense pasó un año entero entre el hospital Vall d’Hebron y el HUCA. Cuando le preguntaron si prefería horario matutino o vespertino para la rehabilitación eligió los dos. Aquella respuesta resume la filosofía con la que afrontó su recuperación. Así consiguió volver a caminar. Su reto en todo momento fue volver a practicar snowboard.

A simple vista nadie diría que Vic sufrió una lesión tan grave. «Por la noche doy el pego», bromea él, «pero no muevo bien la parte izquierda del cuerpo, me canso andando cien metros, no tengo fuerza...». El ovetense mantiene una exigente rutina de entrenamientos. «Me levanto por la mañana y hago ejercicios para activarme. Luego me voy tres horas al gimnasio y después de comer hago sesiones de electroestimulación para los músculos que tengo más atrofiados. Por la tarde salgo dos o tres horas a rodar en bicicleta eléctrica».

En bici por el Naranco

Esa bici, cedida por la marca BH al conocer su historia, ha «salvado la vida» a Vic González. «Con una normal no subiría una cuesta de más de cien metros, pero con la eléctrica subo el Naranco con gente que entrena para triatlones». El ovetense, sin embargo, si destaca un aspecto como clave en su recuperación es su propio entorno. «Ni mis amigos ni mi familia han dejado de apoyarme. También ha sido muy importante Lidia Bastián, mi nutricionista, y sobre todo mi fisio. Elisardo de la Torre. Elisardo fue atleta olímpico y se ha convertido en mi guía. Sabe cómo tiene que tratarme, controla mi sistema nervioso... Le estoy muy agradecido», explica Vic.

En unas semanas, Vic González se concentrará con la selección española en Italia. El reto olímpico ya está más cerca ya de lo que parece. En el futuro, espera poder ayudar a los demás a través de la fundación ‘No lo intentes HAZLO’, ideada por él. «Me gustaría que mi historia sirviera para dar un chispazo y que permitiera a otras personas arrancar la suya propia. Lo que yo hice lo puede hacer cualquiera, pero hay que caer en la cama adecuada: tener a tu familia apoyándote, dar con el médico adecuado, cruzarte con un Elisardo...».

A Vic le preguntan muchas veces por qué ha vuelto a practicar snowboard después de lo que le ha ocurrido. La respuesta la tiene muy clara:«Al sn

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