Les Praeres ya espera a la Vuelta

Chechu Rubiera, Alicia González, Aida Nuño y Lucía González, ayer, en Les Praeres. / FOTOS DE HUGO ÁLVAREZ

Un grupo encabezado por Chechu Rubiera inspeccionó la ascensión asturiana

VÍCTOR M. ROBLEDO NAVA.

Desde hace tres meses, la campera de Les Praeres registra un trasiego de visitas mayor del habitual. La popular campera de Nava, en la sierra de Peñamayor, es desde hace años un punto de paso frecuente para montañeros y senderistas, aunque su elección como meta de una de las etapas reina de la próxima Vuelta a España la está convirtiendo también en destino para ciclistas. Ayer, la oficina de turismo del Principado presentó la ascensión con un selecto pelotón formado por Chechu Rubiera, Aida Nuño, Mateo Montes, Alicia González y Lucía González. Iván Cortina, convaleciente aún de su caída en la pasada París-Roubaix, acudió en calidad de fotógrafo y tomó nota desde un coche de los secretos de Les Praeres.

La desangelada imagen de Les Praeres ayer, con apenas cinco grados de temperatura, cielo gris y apenas movimiento, difería por completo de la que a buen seguro presentará el próximo sábado 8 de septiembre, cuando el pelotón enfile sus durísimas rampas y miles de personas sigan desde las estrechas cunetas el desenlace de una jornada que, sobre el mapa, se presenta apasionante.

La breve etapa de ayer arrancó desde la entrada del Museo de la Sidra. Tras unos kilómetros de calentamiento, los corredores se adentraron directamente en Piloñeta, una zona escarpada y peligrosísimo descenso hasta el río Pra, donde da comienzo la verdadera subida.

La Vuelta ha encontrado en Les Praeres una cima que encaja perfectamente en el patrón explotado con enorme éxito por la gran ronda española en sus últimas ediciones. Se trata de una ascensión corta, de menos de cuatro kilómetros, aunque con varias rampas por encima del veinte por ciento de desnivel que aseguran el espectáculo. Ayer, el pelotón encabezado por Chechu Rubiera, Aida Nuño, Mateo Montes, Alicia González y Lucía González -junto a otros cicloturistas que se unieron al grupo para analizar en primera persona el final de etapa-, se retorció de dolor en las curvas más duras para mantenerse sobre la bicicleta sin echar el pie a tierra.

El desnivel medio de Les Praeres supera el trece por ciento en su primera mitad. La ascensión, con un paisaje de enorme belleza, da un pequeño respiro a los ciclistas a menos de dos metros del final, aunque el efecto resulta engañoso: poco después, un muro de hasta un veintiún por ciento de desnivel se levanta ante la última curva previa a meta. Es el preámbulo a la cima, donde la organización de la Vuelta desplegará sus equipos de meta, prensa y zonas para patrocinador, aunque probablemente con algunas limitaciones respecto a otras etapas debido al espacio disponible y a la estrechez de la calzada.

La inédita ascensión cuenta con un desnivel del 21% en su tramo más exigente

La ascensión a Les Praeres se desarrolla de forma casi íntegra sobre una pista de hormigón en mal estado. La calzada, a día de hoy, invita más al uso de bicicletas de montaña o de ciclocross antes que de carretera. En junio comenzarán los trabajos para su reasfaltado completo, que se prolongarán durante unas tres semanas. En los próximos días comenzarán las labores en Piloñeta para adecuar el tramo de descenso.

Los responsables de la organización de La Vuelta también apuestan por mantener los últimos doscientos metros de la ascensión en su estado natural. Se trata de un pequeño tramo de tierra que, en principio, tendrá un carácter simbólico, aunque la técnica de los corredores sobre el mismo puede resultar clave para decidir el nombre del ganador en el caso de que la previsible fuga no se rompa durante la ascensión.

Hoteles llenos

Desde el Ayuntamiento de Nava aseguran que ya empiezan a notar el impacto por el reclamo de la Vuelta a España. La ocupación hotelera está cubierta desde hace semanas en todos los establecimientos de la zona para el fin de semana del 7 y 8 de septiembre. La etapa, además, coincide con la festividad del Día de Asturias, un detalle que aumentará enormemente la presencia de espectadores en las cunetas durante toda la jornada.

El sueño de que una etapa de la Vuelta a España termine en Les Praeres se ha hecho realidad mucho antes de lo previsto. Javier Guillén, director de la ronda, visitó Nava el pasado verano como pregonero del Festival de la Sidra. Durante su estancia acudió junto a representantes del Club Ciclista Navastur a Les Praeres y prometió estudiar la viabilidad de que la carrera llegará en alguna de las próximas ediciones allí. Este mismo verano se convertirá en un nuevo templo del ciclismo asturiano.

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