El Comercio

El Ceares sigue atascado

El marinista Trabanco conduce el balón ante la intensa presión de Marcos Iglesias.
El marinista Trabanco conduce el balón ante la intensa presión de Marcos Iglesias. / DAMIÁN ARIENZA
  • Cuarta derrota del conjunto gijonés ante el Marino, que le dio la vuelta al marcador tras el descanso

El Ceares no pudo romper su racha de derrotas y enlazó ante el Marino la cuarta (1-3), que le deja una jornada más como colista de la Tercera asturiana. Los luanquinos fueron superiores y demostraron mayor pegada para llevarse los tres puntos de La Cruz.

La primera mitad, en la que predominaron los balones aéreos, fue anodina, con envíos largos de los porteros y los defensas que morían siempre al borde del área. Ambos equipos no trenzaban jugadas y el primer disparo a puerta se hizo esperar hasta el minuto diecisiete, cuando un centro de Pevida dejó libre de marca en el punto de penalti a Coutado, que dirigió su inocente disparo a las manos de Nacho. Seis minutos más tarde, replicó el Ceares, con una dejada de Marcos Iglesias para Juan Carlos, que se revolvió y sacó un zurdazo que se fue rozando el poste. Con el juego trabado, se intuía que la mejor vía para que llegase el gol era a balón parado. Así fue.

Una falta lateral cometida sobre Marcos Iglesias la botó con calidad, envolviendo el cuero con su pierna izquierda, Dani Peláez y la cabeceó con potencia el propio delantero gijonés para batir a Davo y adelantar al cuadro local. Ya en la recta final del primer período, los de Tino del Corzo aguantaron su ventaja hasta el descanso, que sirvió para revitalizar a su rival.

El Marino salió decidido a cambiar la dinámica del duelo y se erigió en dominador del juego para empezar a llegar con mucho peligro a la meta rival. A los dos minutos de la reanudación, Nacho se tuvo que lucir para desviar a córner un disparo de Pevida y a los nueve fue Álvaro quien estrelló en el larguero un obús desde cincuenta metros. Pulgar terminó de cambiar el guión de los choques con los cambios. Jairo Cárcaba logró el empate al cabecear un centro de Borja y, tras un aviso de Llerandi, Polo culminó la remontada.

El atacante aprovechó un cambio de juego de Borja para zafarse de la vigilancia de Iván y, casi sin ángulo, batir a Nacho con un disparo que se coló entre él y el poste. El Ceares no reaccionó ante un Marino que perseguía la sentencia. La tuvo Jairo Cárcaba con un remate que se fue rozando el larguero y la firmó Polo en el minuto noventa. Un balón largo de la zaga visitante no lo supieron atajar los centrales locales, que permitieron al conjunto de Pulgar finiquitar el choque a su favor.