El Comercio

Ramos salta entre los defensas de Osasuna y cabecea el balón para marcar el tercer gol madridista.
Ramos salta entre los defensas de Osasuna y cabecea el balón para marcar el tercer gol madridista. / EFE

La 'operación retorno' anima al Real Madrid

  • La arriesgada línea de fuera de juego y un aciago día del meta de Osasuna favorecen una goleada iniciada por el recuperado Cristiano

Algunos vuelven de las vacaciones más tarde que el resto. Son los que estiraron su receso o tuvieron que elegir fuera de las fechas habituales. El segundo caso es el de Cristiano Ronaldo, a quien una lesión en la final de la Eurocopa apartó del ritmo habitual de sus compañeros: 60 días exactos de pausa. Dos meses que separaron su mejor triunfo con Portugal de un regreso con un tanto en el Santiago Bernabéu y una goleada que anima a un Real Madrid con algunos ausentes.

El duelo entre los blancos y Osasuna proporcionó pocas dudas. Ya en el minuto 6 Bale había burlado a la adelantada defensa ideada por Miguel Martín para servir a CR7 el gol deseado en el día de la 'operación retorno'. Zidane no pudo contar ni con Casemiro, ni con Marcelo, ni con Carvajal, pero los que salieron al campo hicieron desaparecer cualquier problema de transición en el habitual 4-3-3 del entrenador francés. Bale fue el mejor ingrediente de los anfitriones porque los intentos de provocar su fuera de juego fracasaron y se personó en el área rival con facilidad para ayudar a sus compañeros a marcar.

Solo el aire de partido resuelto retrasó la goleada blanca en una tarde sofocante. Los de Zidane se acomodaron en el sofá de casa ante un rival con buen toque aunque con poco peligro. Hasta que Unai García despertó al Bernabéu con un remate al larguero. Reaccionó de inmediato el grupo local con una de esas llegadas en tromba a toda velocidad. Ayudó Nauzet, quien sembró algunas dudas durante el partido en su portería, con una mala salida que dejó a Danilo una opción clara de gol. Para confirmar que el choque sería suyo, el Madrid anotó el tercero antes del descanso y dio una bofetada a cualquier ambición de Osasuna.

La segunda mitad permitió a Zidane añadir piezas a su transición. Por un lado, aprovecharon sus futbolistas las facilidades de un rival superado para aumentar la cuenta de goles. Por el otro, se añadió el regreso de Benzema y la reserva de sus estrellas a un paso de comenzar la Champions. Modric, Cristiano y Bale se ahorraron 15 minutos de un duelo desequilibrado por la efectividad del Madrid al descubrir las debilidades de los rojillos. Solo en los últimos minutos el conjunto de Enrique Martín encontró alguna recompensa a su esfuerzo. Dos notables goles de Oriol Riera y de David García alegraron la vista a los visitantes en un marcador que podría haber sido más vistoso si Kiko Casilla no hubiera detenido un penalti a Roberto Torres tras una jugada en que el castigo a Ramos impidió que el árbitro concediera otro tanto al club navarro (como establece el reglamento, no concedió ventaja).

Ganó el Madrid de Zidane y se animó con un partido plácido. Porque aunque en el Santiago Bernabéu se vieron ocho goles, tres remates a los postes (dos de Benzema) y un penalti detenido por el portero local, el ritmo no fue trepidante.