El Comercio

Los errores defensivos lastran al Caudal

El caudalista Noel Alonso trata de llevarse un balón.
El caudalista Noel Alonso trata de llevarse un balón. / NORTE DE CASTILLA
  • Los de Mieres caen derrotados ante el filial del Valladolid B en un partido en el que acusaron en cansancio de la Copa del Rey

El Caudal cayó derrotado ante el Valladolid B en un partido en el que no se encontró cómodo en ningún momento (2-1). El conjunto pucelano aprovechó dos fallos del equipo mierense para llevarse el triunfo. Los caudalistas regalaron en defensa y el Promesas blanquivioleta se aprovechó de esos errores, a los que sumó un juego peligroso por las líneas internas.

Pronto se adelantó el Valladolid B, con un tanto de Samanes, pasados los diez minutos de juego, aunque Quero estableció la igualada cuando todavía no se había cumplido la media hora de partido.

La primera mitad del encuentro se mantuvo equilibrada y el Caudal forzaba faltas para evitar la incursión de un Valladolid B no demasiado acertado, pero sí decidido. Los centrales del filial blanquivioleta presionaban a una defensa caudalista a la que pusieron contra las cuerdas. Los de Mieres llegaban a esta cita agotados por el exigente partido al que se enfrentaron el miércoles pasado, en Copa del Rey, y el cansancio se dejó notar en sus piernas.

Justo antes del descanso, el técnico asturiano, Iván Ania, molesto con la actitud de Saavedra, decidió cambiarlo por Herrera, ante la posibilidad de que le expulsaran y el Caudal jugase el resto del partido con uno menos en el campo.

Con el empate se fueron a vestuarios, pero el descanso les sentó peor a los de Mieres, a tenor de lo visto sobre el terreno de juego en la segunda mitad. Fue, prácticamente, un monólogo vallisoletano. Los blanquivioletas jugaban a sus anchas en el área visitante, aunque la realidad es que les faltaba acierto y la defensa del Caudal también puso de su parte.

Se sucedían las faltas en el centro del campo y los saques de esquina. Mientras el Valladolid B intentaba marcar a balón parado, los de Iván Ania cumplían un buen papel despejando en el juego aéreo. Durante los primeros minutos de la segunda parte los caudalistas demostraron que, cuando vienen mal dadas, defienden su fortaleza con el cuchillo entre los dientes.

Annunziata y Beto fueron dos de los mejores guardianes de la fortaleza asturiana, de la que también se hacía cargo Chechu con habilidad. Para muestra, el momento en el que, mediada la segunda parte, el portero del Caudal atrapó hábilmente un balón envenenado que enviaba el Valladolid B tras un saque de esquina.

No parecía tener nada que hacer el equipo asturiano ante la presión de los locales. Pero lo hicieron. Los de Iván Ania evitaron todas las ocasiones que generaba su rival, hasta el punto de que el Valladolid B se puso nervioso ante la evidencia de que sus jugadas no remataban.

Finalmente, Martín envió al fondo de las mallas el gol de la victoria para el Valladolid B tras un saque de puerta mal encarado. Ahora, el Caudal se prepara para corregir errores y para su próximo reto importante el domingo frente a Osasuna B.