El Comercio

Con sabor a victoria

Un lance del encuentro disputado en Mieres.
Un lance del encuentro disputado en Mieres. / J.M. Pardo
  • El Caudal sumó un empate con sabor a victoria ante la Ponferradina en un encuentro marcado por la expulsión de Bussmann. Braulio debutó marcado el tanto del empate definitivo

El Caudal Deportivo sumó un empate (2-2) con sabor a victoria ante uno de los mejores equipos de la categoría y llamado además a logra el ascenso al fútbol profesional como es la Ponferradina. El equipo asturiano ofreció muy buenas sensaciones sobre el terreno de juego pese a tener que jugar 50 minutos en inferioridad numérica por la expulsión de Bussmann.

Salió bien plantado el Caudal al terreno llevando el control del juego y las ocasiones no tardaron en llegar. En los 5 primeros minutos los caudalistas protagonizaron dos acercamientos sobre la meta Olmedo que Óscar Pérez, primero, y Annunziata, después, no fueron capaces a materializar.

Al cuarto de juego llegó la ocasión más clara para la Ponferradina. Una falta de entendimiento entre Óscar Pérez y Saavedra fue aprovechada por Rayco para plantarse solo ante Bussmann. Sin embargo, el ex del Oviedo cruzó demasiado el balón y este se marchó a la derecha de la portería local.

La respuesta de los de Iván Ania no se hizo esperar. De este modo, Roni conectó con Javi Sánchez en la banda izquierda. El capitán caudalista dejó atrás a dos rivales se internó en el área y metió un centro, que con la ayuda del meta Olmedo, acabó en el fondo de la red.

Tras el gol, el Caudal no bajó la intensidad y una jugada en combinación por la derecha entre Annunziata y Jaime acabó con un disparo del ovetense que se estrelló en las manoplas del portero berciano.

A 5 minutos para el final, Bussmann vió la cartulina roja directa por una falta a Rayco en el borde del área. Iván Ania se vió obligado a restructurar el equipo. El delantero Roni dejó su posición en el terreno de juego al portero juvenil Rubén, que debutaba en la categoría ante la ausencia del sancionado Chechu Grana.

Con la ventaja mínima para los blanquinegros y con un hombre menos sobre el terreno de juego se llegó al final de los primeros cuarenta y cinco minutos.

Tras el descanso, el equipo local le perdió la cara al encuentro. Pasaban los minutos y los bercianos no llegaban al área defendida por el joven Rubén. Manolo Herrero buscó alternativas para intentar buscar el tanto del empate metiendo en el terreno de juego a todo su arsenal de ataque con un triple cambio. Así en la primera acción de peligro para el cuando visitante, Figueroa, a los 68 minutos de juego, cabeceó el empate.

Pese a la inferioridad numérica el Caudal no renunció al ataque e Iván Ania hizo debutar a Braulio en la punta de ataque. No obstante, en el 74 el partido se le puso más cuesta arriba al equipo mierense cuando Cidoncha cabeceó dentro del área un centro desde la izquierda, en una jugada muy similar a la del primer tanto berciano.

Pero el equipo asturiano no iba a tirar la toalla y solamente tres minutos después del gol visitante. Javi Sánchez robó un balón en los tres cuartos de campo del ataque caudalista se metió en el área y le dejó el balón al debutante Braulio para que lo empujase al fondo de la portería y pusiese nuevamente las tablas en el marcador. Un Braulio que debutó con la elástica caudalista con buen pie, después de que un inoportuno reventón de rueda en su desplazamiento a Mieres para disputar su primer partido obligó al segundo entrenador Mario Prieto a despelzarse para recoger al jugador a pie de carretera.

En los últimos minutos el equipo mierense dio un paso atrás para conservar su botín, ante una Ponferradina que apenas llegó a inquietar a Rubén.

Al final reparto de puntos y sabor de victoria para un Caudal que se mostró mejor que los bercianos en todas las fases del partido pese a jugar con superioridad numérica 50 minutos.