El Comercio

Ter Stegen frustra la remontada

Hernández celebra el cuarto gol del Celta ante el Barcelona, con Ter Stegen detrás.
Hernández celebra el cuarto gol del Celta ante el Barcelona, con Ter Stegen detrás. / EFE
  • Un gravísimo error del guardameta alemán del Barcelona permite al Celta sentenciar el partido en Balaídos

Berizzo podría sacar un libro en el que arrojase las claves de cómo vencer y golear a este actual Barcelona. Sería un best-seller. Con media hora de ensueño le valió para repetir la del año pasado. En un partido frenético, el Celta endosó la segunda derrota liguera de la temporada al Barça, que se va al parón volviendo a desaprovechar el tropiezo del Madrid para alzarse a lo más alto de la tabla.

La primera derrota en este curso a domicilio llegó tras un partido frenético, de los que te impiden siquiera parpadear, con un Celta eléctrico y certero en la primera parte, y combativo en la segunda, ya con las pilas justas y el Barça en plan séptimo de caballería arengado por el general Piqué.

El origen del triunfo vigués está en el plan. Un guión al que sabe sacarle rendimiento Berizzo como nadie. Otros lo han dibujado en sus pizarras, pero no lograron plasmarlo sobre el verde. Sin jugadores de derroche físico o delanteros del estilo de Iago Aspas sería más difícil.

Al técnico argentino se le da bien el Barça, se le da bien Luis Enrique y lo volvió a mostrar en un partido que quedó casi sentenciado en la primera media hora. El gol en propia a puerta de Mathieu dejaba a las claras que lo de la pasada campaña no había sido un episodio aislado.

Teniendo en cuenta que es el Celta un equipo que no rechaza el juego pausado cuando es necesario, mató al Barcelona asfixiando su salida de balón y con la velocidad por bandera. Erró Busquets, lento, torpón, no llegó a un pase (también errático de Ter Stegen) en el primer gol, y en el segundo no midió en el salto para que Iago Aspas dejara en evidencia a Piqué.

Fue una noche de errores y grandes cantadas. Porque aunque el partido lo perdió el Barça en la primera mitad, nadie hablará de los gazapos de Busquets, del bajo rendimiento de Neymar o Suárez o del desaparecido Rafinha. Y es que Ter Stegen será foco de los comentarios.

El cuadro azulgrana rozó la remontada con el ingreso de Iniesta. El manchego hizo a los suyos reaccionar. Piqué y Neymar ponían a un Celta agotado contra las cuerdas. El cansancio hacía mella en los locales y el partido se jugaba ya en las inmediaciones del área celtiña.

Pero en estas apareció Ter Stegen y su regalo. No es la primera vez que el alemán falla en la suerte de los pies. Se sobró ante Hernández que apenas puso la cabeza para darle el golpe de oxígeno que necesitaban lo suyos. El doblete de Piqué solo maquilló el resultado final.