El Comercio

El partido más temido para llegar a Rusia

Lopetegui, ayer, en el estadio de Skhoder.
Lopetegui, ayer, en el estadio de Skhoder. / EFE
  • Antes de que 'La Roja' empatara con Italia, Julen Lopetegui ya avisó de la importancia de doblegar a la difícil Albania

España encara uno de esos partidos cada vez más inusuales, al menos en Europa. Debido a las obras del estadio nacional de Tirana, Albania eligió disputar la clasificación para el Mundial de Rusia de 2018 en Shkoder, una ciudad pequeña del norte, de 110.000 habitantes, alejada de la capital, pero a la distancia justa (98 kilómetros) de un aeropuerto internacional: el Madre Teresa.

El viaje de 'La Roja' al pequeño país balcánico ha sido una aventura. El vuelo desde Turín fue agitado y el aterrizaje se efectuó en mitad de una tormenta con intenso aparato eléctrico. El trayecto por carretera, única forma de desplazarse a Shkoder, fue una odisea; un regreso al pasado de casi dos horas, durante el cual a la expedición española le sorprendió la conducción anárquica de los automovilistas locales y el deficiente estado de las carreteras. La meteorología y los socavones no permitían ir a más de 60 kilómetros por hora.

Muchas veces se reprocha a los entrenadores elogiar en exceso a un rival antes del partido, pero realmente es lo que el vasco pensaba de su oponente de mañana durante la Eurocopa, y así lo reflejó públicamente. «Albania es uno de esos países que han evolucionado mucho en los últimos años y pueden complicar la vida a cualquiera». El seleccionador avisaba de que, «con la ilusión que van a atesorar, si consiguen defender bien pondrán en apuros a Suiza y Francia».

En suma, nadie mejor que el seleccionador español sabe lo complicado de acceder a la defensa albanesa. Ni que ese once también puede ser peligroso arriba. Por ello prevé variantes respecto a Turín. Esta vez podría entrar Thiago Alcántara y es posible que también lo hagan laterales más profundos. Uno de ellos es Sergi Roberto -que tiene molestias, según desveló el propio seleccionador, y no participó en la sesión previa-. El otro es Monreal, repescado a última hora por la baja de Jordi Alba.

Variantes, pero sin revolución

En cualquier caso, no habrá una revolución en la alineación. Lopetegui tiene una idea clara que, si bien aún no ha podido trabajar tanto como quisiera, funciona. Posesión, toque con velocidad, presión alta para recuperar la pérdida, movimientos continuos, desmarques... Debe solucionar, cómo no, la histórica falta de pegada.

No parece cuestión de nombres, aunque Álvaro Morata podría tener su oportunidad por Diego Costa. «Es un jugador agresivo siempre, se comporta en la selección como en su club. Puede aportarnos mucho», reconoció ayer De Gea.