El Comercio

El Madrid cambia de actitud

El madridista Benzema intenta rematar ante el defensa bético Aissa Mandi, .
El madridista Benzema intenta rematar ante el defensa bético Aissa Mandi, . / EFE
  • Tras cuatro empates consecutivos, el conjunto blanco recupera su esencia y golea al Betis en el Villamarín en un partido soberbio

Después de cuatro empates consecutivos, el Real Madrid ya no está para bromas, ni para dejarse llevar por la falta de intensidad e incluso cierta desidia. Habían ganado con solvencia el Atlético y el Barcelona, y el Real Madrid no se podía permitir el lujo de volver a tropezar. No había excusas por las ausencias de jugadores importantes como Sergio Ramos, Modric y Casemiro. Pero quién se acordó de ellos después del enorme primer acto realizado por los madridistas, tanto en conjunto como en el plano individual. Los blancos vencieron 1-6 al Betis.

Kovacic realizó su mejor partido como madridista. Junto a Kroos, se sobró para replegar, presionar, quitar y jugar. Hasta ahora se la había visto casi siempre tímido e indefinido, sin saberse muy bien de qué jugaba. Por fin demostró las cualidades. Destacó su colocación, su visión y ese cambio de ritmo que le caracterizaba en Italia.

También aprovechó la oportunidad Isco, elegido en detrimento de Asensio. No atravesaba un buen momento el malagueño, pero parece que la llamada de Lopetegui para la selección le ha permitido ganar en autoestima y confianza. Se esforzó en la presión, se asoció de maravilla con Benzema y Marcelo, y apareció mucho por sorpresa. Fundamental también la vuelta del lateral brasileño, inmenso sobre todo en ataque. El Madrid salió como una bala e hizo sentir miedo a los verdiblancos, asustados por la avalancha y sin capacidad de supervivencia. El campeón de Europa tuvo la virtud de marcar enseguida, fruto de un cabezazo de Varane, tras un balón muy bien tocado por Kroos en una falta lateral.

La superioridad visitante se tradujo en el segundo, pasada la media hora. Kroos se internó, fijó a los defensores y asistió a Benzema.

El partido se les fue definitivamente a los béticos antes de poder tomar oxígeno. Marcelo, en posición de delantero centro y al filo del fuera de juego, definió con un remate en semifallo una jugada extraña e Isco marcó a puerta vacía tras un contragolpe excelso, de esos que se llaman de manual después de un córner mal ejecutado por el rival.

Hasta seis jugadores del Madrid salieron disparados hacia el campo contrario y la jugada terminó con un regalo de Pepe al malagueño.

Tan magnífica jugada terminó por indignar a los hinchas béticos, de uñas con sus jugadores y con el técnico Gustavo Poyet. Pero el baño era mucho más por virtudes del enemigo que deméritos propios.

Redujo varias marchas el Madrid en el segundo acto para no desgastarse y eso permitió mejorar al Betis, que volvió al campo con ganas y dos cambios.

Cicatrizó alguna herida el gol de Cejudo, pero no había signos de épica. Enseguida, Isco la colocó con sutileza en la escuadra y Cristiano cerró la cuenta.