El Comercio

Claudio Medina trata de controlar un balón ante el Avilés.
Claudio Medina trata de controlar un balón ante el Avilés. / M. ROJAS

El Sporting B mira al frente

  • «El objetivo es sacar los nueve puntos en estos tres partidos que tenemos ahora», asegura el goleador de Tercera

  • Claudio pasa página de la derrota en Ganzábal y apunta ya al Lugones

No regresó con buen pie Claudio Medina al Ganzábal, que se mantiene como un territorio sumamente inhóspito para los visitantes desde hace casi dos años. «El Langreo es un equipo muy fuerte en su casa. La estadística dice que hace casi 600 días que no conoce la derrota allí. Hay que remontarse a los tiempos de Segunda B», explicaba ayer el delantero del Sporting B, que la pasada temporada ponía su fútbol al servicio de los langreanos y contribuía a imponer esa supremacía sobre defensas y porteros rivales.

Ironías del fútbol, la última derrota del Langreo en plan anfitrión había sido ante el filial gijonés, en Segunda B, con aquel solitario gol del cántabro Tato (0-1). Pero, desde aquel día, el césped de Ganzábal se convirtió en tierra quemada para los forasteros. «Es un rival muy duro en su campo», insistía este lunes Claudio, pese a que el Sporting B estuvo muy cerca de dejar obsoleta esa estadística con los tempraneros goles de Rubén Sánchez y Pablo Fernández: «¿Quién nos iba a decir que con un 0-2 en el minuto 8 de partido íbamos a terminar perdiendo (4-2)? Pero el Langreo empezó a venirse arriba, a apretar, y al final se veía que nos iban a remontar».

No se recreaba en la autocrítica, en todo caso, el máximo goleador de Tercera, con nueve goles, sabedor de la buena dirección que lleva el proyecto que dirige José Alberto López, técnico del filial, situado en el segundo puesto de la clasificación a un punto del Avilés. «La derrota nos hizo daño el domingo, pero hay que pasar página y ya estamos pensando en el partido frente al Lugones», avisaba, a la vez que atenuaba las expectativas que se están generando en el proyecto: «Desde fuera igual se ve que el objetivo es quedar primeros, pero nosotros tenemos que mantenernos al margen y no pensar a largo plazo. Nuestro objetivo es ganar estos tres partidos que tenemos en poco más de una semana y sacar los nueve puntos».

«Envidia sana»

Sobre el debut en Primera de su «buen amigo» Juan Rodríguez, el leonés reconoció sentir «envidia sana» por el estreno de su compañero y valoró que «dio el salto más grande que se puede dar, de Tercera a Primera, y creo que lo hizo muy bien ante el Granada». En ese sentido, no ocultó su ilusión por seguir los pasos del defensa gallego: «Tengo ese sueño de acabar debutando en el primer equipo. Está claro que es uno de los objetivos, pero primero tengo que pensar en tratar de hacerlo bien con el filial y, luego, ver si se da esa oportunidad».