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El Lealtad sufre el primer triunfo del Burgos

Jugada del encuentro entre el Burgos y el Lealtad.
Jugada del encuentro entre el Burgos y el Lealtad. / Jesus J. Matias (Diario de Burgos)
  • El equipo de Roberto Aguirre sucumbió en El Plantío ante un equipo que tuvo mayor efectividad

Tuvo que ser el Lealtad, sin merecerlo, quien viviera el primer triunfo de la temporada del Burgos Club de Fútbol. El equipo de Roberto Aguirre sucumbió en El Plantío ante un equipo que tuvo mayor efectividad y que castigó la falta de acierto de los asturianos en los primeros minutos de juego, cuando estuvieron muy cerca de ponerse por delante.

Salió, por tanto, bien el Lealtad al césped burgalesista, con intensidad, buenas penetraciones por bandas y llegadas peligrosas al área de Aurreko. En el primer minuto el meta tuvo que intervenir para atrapar un balón colgado por Omar, y en el segundo Mendi remató alto un centro desde la banda, en estrategia, de Jandrín. La desastrosa situación clasificatoria de los locales daba alas al Lealtad para poner pronto el duelo en franquicia, pero no lo logró, y lo acabó pagando.

Porque, sin grandes lujos, sin un dominio notable, el Burgos se fue sacudiendo la inferioridad, equilibró las fuerzas y, agazapado y esperando el contragolpe, comenzó a dejar sensación de poner ganar. Antes del 10 Álvaro Antón ensayó el disparo por vez primera, en el 13 Diego Suárez no llegó a un centro de Jorge Fernández desde la izquierda y, mediada la primera parte, los castellanos rompieron el partido. En menos de un minuto Adrián anotó dos tantos que descolocaron al Lealtad, que sin merecerlo tenían un marcador prácticamente insalvable en contra. El canario aprovechó primero un rechazo de una falta lateral, y después una peinada de Suárez para batir a Porrón.

El 2-0 era, además, una bendición para el Burgos CF, que con Manix Mandiola en el banquillo renuncia sin miramientos a la posesión del balón. Se replegó, más aún en la reanudación con la entrada de Uxío, y dejó la iniciativa al Lealtad, que tuvo opciones, aunque tímidas, en botas de Gállego, Blanco o Llano.

No sufrió en exceso el Burgos para mantener su renta, ya que al Lealtad, volcado, le costaba superar las dos líneas que ordenó Mandiola. Tampoco cuando Aguirre se la jugó al todo por el todo dando entrada a Camporro y Johannesson en lugar de los dos centrales.

Un gol metía a los de Villaviciosa en el duelo, pero este no llegó e incluso, en el tiempo añadido, los burgalesistas ampliaron su renta con una pena máxima.

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