El Comercio

Augusto César Lendoiro, expresidente del Deportivo.
Augusto César Lendoiro, expresidente del Deportivo. / CABALAR

Lendoiro, el primer dirigente en ponerse un sueldo

  • El Deportivo tenía regulado el salario del expresidente, mientras que otros clubes optan por fórmulas distintas

La discusión sobre si los directivos de los clubes españoles deben cobrar o no por su actividad al frente de una entidad es algo casi tan viejo como el propio fútbol. Hay pocos equipos que lo reconozcan de forma abierta, dependiendo también de cómo esté organizada su estructura y de si los consejeros tienen un papel más activo que el de la representación, como cada vez es más frecuente. Sin embargo, ese reconocimiento puede llevarse a cabo por fórmulas y cauces no tan públicos como el que estudia recorrer el Sporting, cuyos estatutos no contemplan en este momento otorgar una asignación a los consejeros por su desempeño.

El caso más llamativo históricamente fue el de Augusto César Lendoiro, presidente del Deportivo de La Coruña durante más de veinticinco años. Los estatutos del club gallego contemplaban para él una asignación del 1% del saldo de los presupuestos, una retribución importante y muy criticada por los grupos opositores, además de lo que percibían sus consejeros. Fue el primero.

Con la llegada del empresario Tino Fernández, muy crítico con esta política, el Deportivo modificó sus estatutos. «Desde el 22 de enero de 2014, ningún miembro del consejo de administración percibe retribución económica alguna», se puede leer en su web. La estructura del club gallego, no obstante, difiere bastante de la del Sporting. El Deportivo dispone de varios altos ejecutivos, incluido un director financiero, que conforman el eje del funcionamiento diario de la entidad. En Gijón, la parcela económica, por ejemplo, la asume directamente Javier Fernández, que cuenta en el consejo con Javier Martínez y Fernando Losada, así como el asesoramiento de Ramón de Santiago, la máxima autoridad en materia jurídica.

En otros clubes hay más lagunas y resulta complejo determinar si los directivos están remunerados, como sucede con el Granada, gobernado ahora por el empresario chino Jiang Lizhang, que se apoya en la empresa Media Base, de Pere Guardiola. En el resto de clubes en los que ha entrado capital extranjero, como el Valencia, sucede algo parecido. La legislación por la que se regula no reconoce el pago a los consejeros, pero la mayor parte de la directiva 'che' procede de Singapur, el país de Peter Lim, y se entiende que puedan tener algún tipo de reconocimiento, aunque este corra a cargo directamente del empresario. De todas formas, la figura del consejero con salario no está recogida en los estatutos.

Otros equipos, como sucede con el Sevilla y pueda ser el Villarreal, tienen fórmulas que alternan el asiento en el consejo con un contrato de alta dirección por el que son remunerados. Es el caso de Monchi, que pertenece al órgano gestor y al mismo tiempo es la máxima autoridad en la parcela deportiva del Sevilla, y José María Cruz, director general y a la vez miembro del comité ejecutivo del club hispalense. Fernando Roig hijo, mientras, llegó al consejo de administración del Villarreal en 2005 y ahora es su consejero delegado.

El caso del Córdoba

El Real Madrid y el Barcelona no reconocen directamente asignaciones económicas para sus directivos en los estatutos que muestran en sus webs. El diario 'Expansión', no obstante, informaba en 2014 de una partida de 8,28 millones destinada para el órgano gestor de los 'merengues'. En el caso del Barcelona ascendía a 4,84 millones de euros.

Un peldaño más abajo, en Segunda, hay clubes que sí reconocen la retribución de sus altos cargos, como sucede con el Córdoba.