El Comercio

Bale tira del carro madridista

El madridista Bale supera al guardameta Serantes para marcar uno de sus dos goles ante el Leganés.
El madridista Bale supera al guardameta Serantes para marcar uno de sus dos goles ante el Leganés. / EFE
  • Dos goles del galés abrieron la victoria blanca frente a un Leganés valiente

Con mucho más gol que juego resolvió el Real Madrid un partido trampa ante el osado Leganés (3-0) que le consolida en el liderato en una jornada clave porque el Atlético naufragó en Anoeta y el Barça y el Sevilla, dos rivales directos, competían entre ellos en el Pizjuán. A la espera de encontrar su mejor nivel colectivo y de recuperar una versión superior de hombres clave como Cristiano Ronaldo, de nuevo flojo y sin desborde, el Madrid no falla y ya acumula 28 encuentros invicto.

Además de la victoria y de verse reforzado al frente de la tabla antes de visitar el Vicente Calderón, se produjeron grandes noticias para Zidane: después de once encuentros, al fin su equipo no encajó goles, Nacho y Varane se mostraron más firmes, Bale se expresó con constancia y contundencia y regresó Luka Modric, que jugó la última media hora un mes después de su lesión.

Y es que el Madrid necesita al croata como el comer. Con él se estructura mejor, se parte menos, llega más, gobierna el centro del campo y Kroos no se ve tan solo en la salida. No fue el mejor día de Morata, pero se redimió con un gran gol que cerró el partido. Justo cuando ya se discutía que como titular no brilla igual que cuando entra desde el banquillo, con los rivales ya fatigados.

Se cumplieron los pronósticos, pero hay que concederle gran mérito al Leganés. «Muchachos: a disfrutar y con tres cojones, no dos. Somos mejores como equipo y podemos conseguir los tres puntos». El central argentino Martín Mantovani arengaba así a sus compañeros en el vestuario, minutos antes de comenzar un duelo histórico para ellos.

Se plantó el 'Lega' en Chamartín con la zaga casi en el medio del campo, el equipo muy junto y enormes deseos de nublarle la vista al poderoso. Pese a la derrota, no es casualidad que el ejército de Asier Garitano iniciase la jornada como tercer mejor visitante de la Liga, sólo superado por Real Madrid y Barça. Tácticamente, es una escuadra perfectamente organizada. Y con eso ya tiene mucho ganado en el reto de la permanencia.

Suspiró Zidane y, con el francés toda la afición madridista, cuando Isco y Bale al fin supieron leer lo que demandaba la defensa adelantada, tan valiente como arriesgada. En el tiempo añadido de la primera parte, de nuevo Bale anduvo rápido y listo para aprovecharse de un rebote, esta vez tras una falta lateral. Dos oportunidades, dos goles. La diferencia de pegada definía un duelo equilibrado.

Una reseña para Mateu Lahoz, ese árbitro que parece manejar su propio reglamento. Es bueno seguir el modelo y dejar jugar, pero resulta peligroso tragarse faltas alevosas. Muestra cartulinas por protestas tontas y deja impune una entrada brutal como la que Marcelo le hizo cerca del final a Omar Ramos, que se fue lesionado y dejó a su equipo en inferioridad.