El Comercio

Un jugador de La tonada disputa el balón con un rival.
Un jugador de La tonada disputa el balón con un rival. / PALOMA UCHA

La Tonada empata en un toma y daca

  • El Mallu cayó derrotado en casa por segunda vez esta temporada ante un Villa de Candás que se llevó un premio excesivo

Partido entretenido el que disputaron el pasado fin de semana el Michem y los gijoneses de la Sidrería La Tonada, correspondiente a la sexta jornada de la Tercera división asturiana de fútbol sala, y que finalizó con empate (5-5). Un resultado que puede considerarse justo puesto que ambos equipos dispusieron de ocasiones para llevarse la victoria.

El encuentro comenzó con precaución por parte de los dos equipos, sin querer llevar el peso del partido. Pronto se adelantaron los locales con un bonito tanto de Pelayo. Con el marcador en contra, los gijoneses asumieron el peso del partido y Tomi, de fuerte disparo, estableció el empate. A renglón seguido, Manu dio la vuelta al marcador (1-2).

La Tonada continuó con las líneas adelantadas en busca una mayor ventaja en el tanteador, pero el Michem aprovechó un desajuste defensivo para volver a restablecer la igualada (2-2). Los gijoneses acusaron el golpe y en una nueva perdida de balón recibieron el tercer tanto, obra de Cristian (3-2), resultado con el que se llegó al descanso.

Tras la reanudación, los gijoneses salieron a por el empate y lo consiguieron por medio de Tomi, quien tras apoyarse en un compañero batió al portero local con una preciosa vaselina (3-3). El partido entró de nuevo en un toma y daca en el que los dos equipos buscaban la victoria.

Los locales se adelantaron en dos ocasiones en el tanteador, pero La Tonada respondió siempre con goles para llegar a los instantes finales con un nuevo empate (5-5). En estos últimos minutos, los dos conjuntos dispusieron de ocasiones para llevarse la victoria, pero el tanteador ya no se movió.

Duelo de mucha tensión

Dos errores defensivos y otra vez la falta de acierto en los metros finales causaron la segunda derrota del Sidrerías El Mallu en la liga de primera preferente. Y las dos derrotas se produjeron en casa (3-4). El partido ante el Villa de Candás, que se llevó un premio excesivo, fue de mucha tensión y contó con numeroso público en la grada del pabellón gijonés.

En el grupo B de primera regional, el Alisol Buenavista sufrió una nueva derrota en un encuentro en el que llegó a dominar por 0-2, pero los gijoneses no supieron jugar con el marcador a favor y el equipo local, el Congelados Glacial, le dio la vuelta al partido (4-2).

La primera parte se jugó con la misma dinámica de los últimos partidos, con los gijoneses muy cerrados en defensa, cediendo muchos metros y el control del balón al rival, para salir a la contra siempre que había un mínimo hueco. El Alisol Buenavista, en una contra de libro, abrió el marcador con un gol de Isaac. Gol solitario con el que se llego al descanso.

La segunda parte mantuvo el mismo guión y Carús anotó el 0-2 al aprovechar un remate al palo de Gus. Sin embargo, el Congelados recortó distancias nada más sacar de centro y acto seguido, un movimiento con bloqueo, puso el empate. Con la defensa del Alisol muy perdida, se produjo un vendaval de ocasiones locales, que se tradujo en otros dos goles, aunque pudieron ser muchos más de no ser por la actuación del guardameta Marco, con intervenciones de gran mérito.

En segunda división regional, el Mallucos Gijón cayó derrotado ante el Ujo (1-6).