El Comercio

Garrido, del Lealtad, trata de hacer un cambio de orientación.
Garrido, del Lealtad, trata de hacer un cambio de orientación. / JESÚS GV

La eficacia pesa en Tajonar

  • El Lealtad mantuvo el tipo en su visita al filial de Osasuna, que desniveló el choque por su mayor pegada

El Lealtad pagó los platos rotos de un Osasuna Promesas que volvió a ganar en casa casi dos meses después. El equipo de Villaviciosa tuvo alternativas en el marcador hasta el minuto 58, cuando Grande anotaba el 3-2. Pero el tanto de Miguel Díaz de penalti en el 70 puso fin a las opciones visitantes.

En un partido marcado por la gran efectividad del conjunto navarro, el Lealtad no fue capaz de superar nunca al filial rojillo. Osasuna B se adelantó en el minuto 6 merced a un gran gol de Luis Perea. Desde fuera del área y llegando desde atrás, el centrocampista colocó el balón en la escuadra de la portería defendida por Javi Porrón. Javi Martínez pudo ampliar el resultado al rematar en el primer palo un centro de Kike Barja tras una buena jugada personal.

Con el paso de los minutos, el Lealtad fue entrando en el partido y teniendo una mayor posesión. Fruto de esta mejora y tras recuperar el balón en campo rival, después de una bonita jugada de Jandrín, el balón cayó en los pies de Grande. El delantero aguantó la presión de Eguaras y, ante la salida de Juan Pérez, colocó el balón junto al poste para que entrase después de golpear en él.

En lo mejores minutos del Lealtad, sin embargo, llegó la reacción local. Tras un centro de Eguaras desde la derecha y el remate de Miguel Díaz blocado por la defensa, Javi Martínez estuvo muy atento para coger el rechace y poner el 2-1 para llegar al descanso.

Nada más comenzar la segunda parte, a los 32 segundos, el capitán de Osasuna amplió la ventaja. Jaime Dios ganó la línea de fondo y dejó el balón atrás para que Miguel Díaz marcase a placer.

El Lealtad parecía entonces noqueado, pero Jandrín, el mejor de los asturianos, volvió a despertar al equipo después de provocar un penalti. Grande fue el encargado de transformarlo. Juan Pérez lo paró en primera instancia, pero Grande empujó después el balón al fondo de la red.

Con el 3-2, Osasuna Promesas dio un paso atrás en busca de asegurar el resultado, aunque se encontró con un gol desde el punto de penalti. Tras una jugada embarullada en el área, el balón golpeó en la mano de Llano y Miguel Díaz transformó la pena máxima.

Durante los últimos 20 minutos, al igual que durante la mayoría de la segunda mitad, el Lealtad tuvo la posesión del balón, pero sin poder alterar el marcador.