El Comercio

Adiós a un técnico emblemático

Isidro del Río, en los campos de la Federación, en Roces, hace cuatro años.
Isidro del Río, en los campos de la Federación, en Roces, hace cuatro años. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • Isidro del Río, profesor y coordinador del Inmaculada, fallece a los 86 años

  • Por sus manos en los equipos del colegio pasaron los exfutbolistas internacionales Eloy Olaya, Bango y Javier Manjarín, entre otros

Isidro del Río, uno de los entrenadores más carismáticos del fútbol gijonés, falleció ayer a los 86 años. Se le vincula fundamentalmente al Colegio de la Inmaculada. Y es que su polivalencia en el centro jesuita le convirtió en una figura muy relevante. En su parte como docente dentro de las aulas y en los despacho, Isidro del Río desempeñó el papel de jefe de estudios a la vez que desempeñó el cargo de profesor en la asignatura de educación física.

Pero lo que traspasó fronteras fue su papel como entrenador y coordinador de los equipos de fútbol del colegio. Por sus manos pasaron jugadores que brillaron a todos los niveles como los internacionales Eloy Olaya, Ricardo González Bango y Javier Manjarín, que además fue medalla de oro en los Juegos de Barcelona 92. A ellos se unieron otros que triunfaron en la élite del fútbol como Zurdi, Javi del Riego, Herrero II, Rufino y Miguel Montes.

Fue toda una vida dedicada al balompié, en la que hizo muy competitivos a los equipos que entrenó. Destacan sobremanera sus campeonatos de España escolares y el brillante conjunto juvenil, que fue el 'matagigantes' a principios de los ochenta, ganando al Real Madrid, Atlético de Madrid y Valladolid.

Su amor por el fútbol le hizo seguir como entrenador tras su marcha del colegio para crear un equipo que llevó el nombre del centro jesuita, lo que le llevó a tener un contencioso en los despachos. Y hasta hace poco tiempo seguía con su Inmaculada en segunda regional. El funeral por su eterno descanso se celebrará a las seis de esta tarde, en la iglesia parroquial de San Lorenzo.

Ricardo González Bango, uno de los internacionales que estuvo bajos sus órdenes, le recuerda como «una persona muy exigente, que sabía sacar partido de los equipos que entrenaba». Al exjugador del Oviedo, Sevilla y Sporting le viene a la memoria «su gran exigencia durante los partidos, porque era una persona con muchísimo carácter».

«Un hombre muy humano»

En este sentido, Bango señala que «en mi época en el colegio era jefe de estudios y profesor de educación física, un cargo que era de gran importancia y muy representativo dentro del colegio». Pero también tenía su parte humana, «porque a muchos que no contaban con medios económicos les ayudaba para conseguir los libros del curso e incluso al que tenía hambre le daba dinero para comprarse un bocadillo».

El Inmaculada, gracias a su tenacidad, tuvo equipos que hicieron grandes gestas. Según el exfutbolista gijonés, el equipo de Liga Nacional, que era la máxima categoría juvenil, llegó a ganar al Real Madrid, Atlético y Valladolid. «Teníamos un equipazo», subraya. Asimismo recuerda con cariño Bango «el campeonato de España de centros de enseñanza en la temporada 1983-84, unos años en los que logramos también la medalla de bronce en un mundial escolar». Destaca también el exfutbolista que Del Río «era un buen negociador, porque el Oviedo, el club por el que fiché, pagó aquella temporada los desplazamientos del equipo de Liga Nacional».