El Comercio

«Era de esos paisanos que marcaron época»

Familiares de Isidro del Río transportan el féretro al interior de la iglesia de San Lorenzo.
Familiares de Isidro del Río transportan el féretro al interior de la iglesia de San Lorenzo. / PALOMA UCHA
  • Antiguos alumnos y exjugadores del Colegio Inmaculada dieron su último adiós en la iglesia de San Lorenzo al técnico Isidro del Río

«Para el fútbol era un entrenador especial. Y ahí están sus logros. De su tutela salieron muchos jugadores que llegaron a estar en Primera. Y, eso, por sí solo, no sucede. Hay un trabajo detrás». Quien suscribe estas palabras conocía bien a Isidro del Río. Y no es para menos. José Víctor Balbín acompañó durante más de 25 años en los banquillos del Colegio Inmaculada al emblemático técnico gijonés, fallecido el pasado domingo a los 86 años.

En el último adiós al exentrenador y exprofesor del centro jesuita, se reunieron ayer durante la tarde muchos de sus antiguos alumnos y jugadores en la iglesia parroquial de San Lorenzo, donde se celebró su funeral. Todos apuntaban «la pasión con la que Isidro vivía cada partido de fútbol» como uno de sus característicos rasgos.

«Era muy intenso, nos exigía mucho a los jugadores, y así llegamos, como velas», recuerda con buen humor Heliodoro Crespo, excoordinador de la sección de fútbol del Inmaculada y quien tuvo a Isidro del Río de entrenador su etapa estudiantil en el colegio.

La «arrolladora personalidad» de Isidro calaba en sus futbolistas. Así fue como labró un equipo capaz de tumbar en un Campeonato de España absoluto a fuertes clubes como el Real Madrid y el Barcelona. Un tema que también se abordó ayer en recuerdo del extécnico, a la hora de rememorar el éxito conseguido por el Colegio Inmaculada en el Nacional infantil disputado en Castellón en 1967, cuando los gijoneses se proclamaron campeones de España. «No teníamos figuras, pero jugábamos como un equipo y dimos la gran sorpresa», valoraba Heliodoro Crespo, integrante de aquella plantilla.

Balbín se inició como técnico de fútbol de la mano de Isidro del Río. «Como entrenador, aprendí y recogí mucho de su experiencia», recordó. Se trataba de unos años en los que el Sporting y el Inmaculada eran los dos equipos punteros de la ciudad. El exentrenador fue todo un referente en el fútbol gijonés en la década de los 70. «El paisano era la hostia. Era de esos paisanos con capacidad de organización. Y fue un poco el antecedente a los directivos del fútbol de hoy», añadía Gonzalo Llano, presidente del Veriña y quien coincidió como jugador rival del Inmaculada infantil y juvenil en su etapa de futbolista.

Con el paso de los años, aquel Inmaculada reunió a una notable generación de futbolistas. «Coincidió un grupo de gente importante que compitió en Liga Nacional juvenil», valoró Balbín. A sus órdenes y a las de Isidro del Río estuvieron jugadores como Eloy Olaya y Zurdi, primero, a finales de los 70, y Bango, Manjarín y Hevia, entre otros muchos, a principios de los 80.

Otro de sus rasgos destacados fue su capacidad por retener a los mejores jugadores. Esa capacidad de convicción con la que argumentaba las ventajas de quedarse, o también de los riesgos de marchar a otros equipos fuertes de la región.

«La gente que salió bajo su mandato -añadió Balbín- llegó a competir en primer nivel, y es difícil encontrar a algún otro entrenador de fútbol base que pueda decir lo mismo».

Para Gonzalo Llano, Isidro fue «un referente del fútbol base junto a Luis Bericua Huerta y Pablo Mortella. Ellos tres, de alguna manera, marcaron una época».

Al funeral por su eterno descanso acudieron exfutbolistas que estuvieron a sus órdenes en el Colegio, como Villaverde, Iñigo Leuje, Costales, Peláez, Amado, Fernando Aguirregomezcorta y Roberto Aragón, entre otros muchos de distintas épocas, además de antiguos alumnos suyos.

Como profesor, varios de ellos aseguraron que Isidro «era menos exigente que como entrenador». Aunque no por ello los estudiantes le tenían menos respeto. En su faceta de docente, el exprofesor desempeñó el papel de jefe de estudios y también impartió clases de educación física.