El Comercio

Al Barça se le atraganta el Málaga

Kameni atrapa un balón aéreo ante la presión de Piqué, que terminó el duelo como 'nueve'.
Kameni atrapa un balón aéreo ante la presión de Piqué, que terminó el duelo como 'nueve'. / REUTERS
  • El conjunto 'culé' ve alejarse el liderato tras estrellarse con un Kameni que volvió a dejar la meta a cero como hace dos temporadas

Desesperado y con Gerard Piqué haciendo la de Alexanco a las órdenes de Johan Cruyff, incapaz de doblegar a un Málaga que llegó cargado de bajas y con un bloque de jovenzuelos que se han doctorado en lo que a sufrimiento y brega se refiere. Durante 97 minutos asedió el Barcelona al rival que acabó con dos menos tras las expulsiones de Marcos Llorente y Juankar. Y aun así, pinchó el equipo de Luis Enrique en su búsqueda del liderato. Una primera plaza que deberá esperar una jornada más ante la inoperancia creativa y la falta de gol cuando no están ni Luis Suárez ni Messi.

Se cayó del cartel el argentino minutos antes del duelo y parece que sin Messi no hay fiesta. Hace jornadas que al conjunto azulgrana se le resiste la faceta creativa, la fluidez a la hora de crear peligro en la meta rival. El conjunto 'culé' volvió a encontrarse enfrente a un imbatible Kameni, capaz de convertir un error en la parada de la temporada. Brilla como pocos en el Camp Nou y, con éste, ha cerrado su cuarto partido sin encajar goles en el feudo azulgrana. Sólo el mítico Iribar logró tremendo registro.

Fue el primer y último sostén de un Málaga que vuelve a dejar al Barça sin mojar casi dos años después. El cuadro malagueño fue el último que dejó a cero en casa al Barça de Luis Enrique a las órdenes de Javi Gracia. Y aunque nada distinto a lo esperado planteó Juande Ramos, el resultado fue más que satisfactorio para los andaluces. Las directrices del manchego fueron las mismas que ya han utilizado otros rivales del cuadro azulgrana. Línea de cinco atrás, otros cuatro en la medular y un llanero solitario en punta esperando su momento.

La acumulación de efectivos en los metros finales del ataque azulgrana convertía el partido en una continuada y casi tediosa posesión del Barça. Las ausencias de tres titulares como Luis Suárez, Iniesta y Messi, así como la suplencia de Rakitic hacía aún más complicada la generación de un fútbol fluido.

Sin velocidad

Con Arda pegado en banda, la velocidad en ataque también destacaba por su ausencia en las acometidas del Barça. Neymar apareció en los instantes finales, pero poco más. El brasileño no fue capaz de asumir galones ante la ausencia de las otras dos estrellas del tridente atacante. Tampoco la segunda línea aportó frescura ni soluciones a la red tejida por el Málaga alrededor de la portería de Kameni. Rafinha apenas entraba en contacto con el balón, Denis se limitaba a conducciones estériles en la medular y Paco Alcácer necesitará terapia intensiva para superar lo ocurrido.

Se resistía panza arriba el Málaga que jugó más de 20 minutos con un futbolista menos por la expulsión de Llorente y con dos en los instantes finales tras ver la roja Juankar. Alargó el colegiado hasta los 97 minutos, pero el frontón blanquiazul se hizo imbatible. Kameni voló para ahogar el grito de la grada cuando cantaba el gol de Neymar. El gol no llegó y el Barça repite el enésimo resbalón liguero cuando aún no ha llegado diciembre.