El Comercio

Lucas Vázquez.
Lucas Vázquez. / EFE

La balanza silenciosa que potencia al Real Madrid

  • Lucas Vázquez ejemplifica que el equipo blanco mejora con otro centrocampista: el gallego no ha perdido ninguno de sus 16 partidos como titular

43 meses llevaba el Real Madrid sin ganar un derbi madrileño en Liga. Desde que José Mourinho estuviese de inquilino en el banquillo blanco. Zinedine Zidane, hasta el sábado, vivía con la duda generalizada de si era técnico para partidos grandes, ya que, pese a vencer en el Camp Nou en la recta final de la pasada Liga, cayó en su único derbi madrileño en Chamartín.

El 0-3 le refrenda, es una victoria de peso a domicilio ante un rival directo pese a que llegaba con bajas importantes, y puede ser un triunfo de los que marcan en una temporada. Además, eleva hasta 29 el número de partidos sin conocer la derrota. Supera la mejor racha de Guardiola en el Barça (28) y se acerca a los dos técnicos blancos más que estuvieron más encuentros sin perder: Beenhakker (34) y su amigo Ancelotti (31).

La clave de la autoritaria victoria blanca fue el equilibrio y en la caseta la sensación generalizada era de que siendo «un equipo» son casi invencibles. «Desde el primer minuto vi que el equipo estaba muy metido. Hemos tenido más equilibrio con Bale a la izquierda, Lucas en la derecha e Isco por detrás de Cristiano. Para mí, tres en el medio, cuatro o tres arriba, no importa, lo importante es lo que cada jugador da de sí mismo», recordó el preparador galo, en un mensaje que parecía ser una repetición de lo dicho en el vestuario poco antes.

Las molestias físicas de su compatriota Karim Benzema ayudaron a la decisión de Zidane, que optó por Lucas Vázquez para completar su once. El canterano es un futbolista que no sólo desequilibra al rival con su desborde, sino que consigue cuadrar la balanza propia. Maneja una estadística demoledora: no ha perdido nunca cuando ha sido titular ni con Zidane y tampoco en los meses de Rafa Benítez.

'Zizou', consciente de lo que aporta el gallego en el campo, optó por colocar a los suyos en un 4-2-3-1 que mutaba a 4-4-2 en ataque. Las ayudas de Bale cada vez que Atlético llevó el balón a banda fueron claves. «Con la calidad que tenemos, si todos trabajamos en defensa, podemos hacer grandes cosas. Sabíamos de las subidas de Filipe, Gareth me ha ayudado a mí y Bale a Marcelo», explicó Dani Carvajal, reconociendo que la solidaridad defensiva del equipo marcó la diferencia con respecto a ocasiones anteriores. El galés se fajó a destajo, siendo casi otro 'Lucas Vázquez' por la izquierda. De hecho, regaló el 0-3 a Cristiano Ronaldo en una contra letal.

Isco dirige, Cristiano finaliza

El portugués, que ya dio sensación de estar mejor físicamente en el duelo internacional ante Letonia, confirmó que el hambre no lo ha perdido y puede rendir muy bien como '9' puro, aunque Zidane no tiene claro que vaya a colocarle ahí en los duelos importantes. «Esta vez lo hicimos así. Se ha encontrado cómodo en esta posición y veremos. Esto ha sido en este partido y veremos en otros partidos».

Desde esa posición logró su segundo 'hat-trick' en el Calderón, el número 44 de su carrera (39 como madridista, cuatro con Portugal y uno de 'red devil') para superar a Butragueño como madridista más prolífico en el estadio vecino. Goles aparte, volvió a jugar bien porque se movió con mucho peligro y criterio. Aunque se llevó el balón a casa y ya supera a Di Stefáno como máximo anotador en los duelos capitalinos (265 enfrentamientos), evitó comparecer ante los medios. «Hoy es el día de Isco», dijo al pasar por la zona mixta.

El malagueño, con el que todos bromeaban, quizá completó su mejor día como madridista (91% de acierto en el pase, 26 de esas combinaciones fueron en campo contrario y además logró 7 robos de balón). Influye que tuviera más compañeros que nunca cerca, así llegaba a ayudar a los dos lados. Porque con balón estuvo soberbio, pero sin él trabajó una barbaridad.