El Comercio

El gijonés Borja López debuta en duelo oficial con el primer equipo del Barça

El central gijonés, el cuarto por la derecha, durante el minuto de silencio por las víctimas del avión que se estrelló en Colombia.
El central gijonés, el cuarto por la derecha, durante el minuto de silencio por las víctimas del avión que se estrelló en Colombia. / AFP
  • El central forjado en el Llano 2000, el Xeitosa y el Sporting se estrenó con un empate en Alicante ante el Hércules

Con los saturados calendarios que deben afrontar los grandes equipos europeos, las primera rondas de la Copa del Rey se postulan como el escenario perfecto para que los entrenadores calibren el nivel competitivo de las perlas que afrontan el último peldaño de su formación en el filial. A tres días de enfrentarse al Real Madrid, Luis Enrique aprovechó el duelo copero de ayer ante el Hércules para dar descanso a sus estrellas y ofrecerle la primera titularidad al gijonés Borja López, que al igual que él realizó parte de su trayectoria formativa en el Xeitosa.

«Cuando me enteré de que se iba de Portugal al Barcelona B, le dije a Luis Enrique que le cuidase, que de niño había estado en el Xeitosa. Me dijo que iba a hacer este verano la pretemporada con él», confiesa José Fernández de Brito, presidente del club de la avenida Schultz, que vio crecer en su club al entrenador 'culé' y al central del barrio de Pumarín, al que conoce desde su etapa como benjamín, categoría en la que logró proclamarse campeón de España.

«Es un chaval muy sencillo. Ya desde niño, aparte de que era muy humilde, era muy trabajador. Aquí lo tuvimos tres años», recuerda sobre el zaguero, que disputó su primer partido con apenas cuatro años en el Llano 2000 y llegó en edad alevín a Mareo, donde escaló con celeridad los peldaños de la cantera hasta llegar con diecisiete años al primer equipo del Sporting.

Meses antes, cuando todavía militaba en el conjunto juvenil, conquistó la Copa del Atlántico con la selección española a las órdenes de Lopetegui. Recién alcanzada la mayoría de edad, su carrera dio un salto vertiginoso al ser reclutado por el ambicioso proyecto del Mónaco, gestado gracias al poderoso talonario del magnate ruso Dmitri Rybolovlev, que le reclutó para compartir vestuario con estrellas como James Rodríguez, Abidal y Falcao, justo después de brillar con la selección española sub 19 en el Europeo de la categoría que albergó Lituania.

Su traspaso supuso un alivio a las maltrechas arcas del Sporting, pero para él comenzó un tortuoso camino marcado por los problemas físicos, con dos graves lesiones de rodilla. «Tuvo muy mala suerte, pero nunca se vino abajo. Mantengo el contacto con él y con la familia y me alegro mucho por ellos, porque son gente humilde, de barrio, que a base de trabajo y pundonor han logrado lo que tienen. Aquí no hay favoritismo en las grandes ciudades», explica José Fernández de Brito, que ayer vio orgulloso cómo el destino le devolvía parte de lo sufrido.

«Hago el seguimiento a los chavales que salen del club y tiene ese espíritu de lucha que le hace falta a los que triunfan», explica sobre el central gijonés, que, tras participar el pasado fin de semana con el triunfo del Barça B, que lidera el Grupo III de la categoría de bronce del fútbol nacional, pudo estrenarse con la primera plantilla.

Sereno con el balón en los pies, temeroso de introducir con su despeje el balón en propia meta, David Mainz introdujo el balón con el pecho en la portería 'culé' e impidió que completara un estreno redondo, en el que formó pareja con Umtiti. Un zurdazo desde fuera del área de otro canterano, la gran esperanza de La Masía Carles Aleña, puso el definitivo empate a uno en el Rico Pérez.