Ángel Mas, en una anterior entrevista en Canal 10.
Ángel Mas, en una anterior entrevista en Canal 10. / E. C.

«En las actuales condiciones es complicado que Israel juegue en Gijón»

  • Ángel Mas, Presidente de Acción y Comunicación con Oriente Medio (ACOM)

  • «Ya hay ciudades que se están ofreciendo para acoger el partido ante España»

Cuando el Ayuntamiento de Gijón aprobó hace once meses una declaración institucional en favor al boicot al Estado y empresas de Israel, la asociación Acción y Comunicación con Oriente Medio (ACOM) advirtió de la «ilegalidad e inmoralidad» del acuerdo plenario y de las consecuencias que podría acarrear. La legalidad o no de esa declaración está en los tribunales, tras los recursos interpuestos por este colectivo, y una de esas «consecuencias» pueden acarrear que el partido entre España e Israel previsto en El Molinón para el 24 de marzo no se juegue. «En las condiciones actuales es complicado que el encuentro se pueda disputar en Gijón», afirma en esta entrevista el presidente de ACOM, Ángel Mas.

¿Le ha sorprendido que la Federación Española haya elegido a Gijón como sede para el partido ante Israel?

Es muy chocante. Porque es muy complicado entender que un país juegue en una ciudad que ha aprobado una moción discriminatoria y antisemita que exuda odio y fanatismo y que convierte a la ciudad en un espacio 'judenfrei' ( término empleado en la Alemania nazi para designar un área libre de presencia judía).

En Israel ya hay movimientos pidiendo que se cambie la sede de este partido.

Es lógico. La sociedad israelí está escandalizada por este tema. Es ya un tema de debate en los periódicos, que se preguntan cómo es posible que su selección debe ir a jugar a un sitio que discrimina a sus ciudadanos y empresas, a una ciudad marcada en la que su Ayuntamiento ha quedado marcado con la infamia del sectarismo judeófobo.

¿Corre el partido riesgo de no jugarse en Gijón?

En las presentes condiciones, es complicado que se dispute.

La Federación de Israel se mantiene al margen de esta polémica...

En los ámbitos deportivos, del fútbol en Israel, se trata de desvincular el partido con la política. Pero hay sectores en el Gobierno que están pidiendo que se solicite a España un cambio. La inmunidad y la impunidad no existe.

De sus palabras interpreto que el España-Israel de El Molinón está en la agenda de la diplomacia israelí como un tema a tratar con el Gobierno español.

Eso no puedo decirlo porque lo desconozco, pero lo que sí puedo afirmar es que dirigentes políticos de otras ciudades españolas ya me han llamado para decirme que estarían encantados de acoger este partido. La sensibilidad en Israel hoy en día es que en Gijón habrá un ambiente hostil. No desde el punto de vista de aficionados, sino de hostilidad desde las instituciones.

¿Se esperaba esta reacción?

Pues sí. Es la continuación de lo que hace once meses comenzó. Es como ver un choque de trenes a cámara lenta. Cuando las instituciones juegan con fuego, acaban quemándose. Cuando uno aprueba una moción ilegal e inmoral y que rompe con cualquier tipo de legalidad internacional, es lógico que tenga sus consecuencias.

La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, dijo el pasado mes de noviembre en Madrid que no aplicaría medida alguna que supusiera un boicot a Israel.

A la alcaldesa le han pasado por encima con un buldócer. Dijo en su día que su grupo se abstuvo en la votación de la moción anti Israel -la iniciativa contó con los votos a favor del PSOE, Xixón Sí Puede e IU-, pero posteriormente se negó a apoyar una iniciativa de Ciudadanos y el PP para revocar ese acuerdo plenario.

¿Cómo cree que puede reconducirse la situación?

Es muy fácil: la alcaldesa y su grupo municipal lo tienen en su mano. Lo único que tienen que hacer es recobrar la cordura y aceptar revocar la moción. ¿A qué les ha llevado ser una herramienta de extremistas? Avilés, en su día, dio marcha atrás (la ciudad había aprobado una moción similar a la de Gijón) y Langreo no dio marcha atrás, pero los tribunales decidieron, como decidirán con Gijón.