El Comercio

El Barça retoma el pulso liguero

  • Un doblete de Messi permite la remontada ante un batallador conjunto 'ché'

  • Neymar, en estado de gracia, lidera a los 'culés' en el triunfo ante el Valencia

Vuelve a latirle el pulso liguero al Barcelona, que derrotó (3-2) al Valencia para recuperar los ánimos en su persecución por el liderato. Incidió en la racha negativa del rival en un partido en el que fue claro dominador, pese a los dos goles encajados. Pesó en exceso la expulsión de Mangala en los hombres de Voro que sufrieron un auténtico acoso en una segunda mitad donde el Barça consumó el triunfo y pudo hacer un roto enorme al Valencia que engancha su tercer partido sin ganar.

La pésima gestión de las jugadas a balón parado del equipo azulgrana en Riazor tuvo su continuidad en la noche barcelonesa ante el Valencia. Tanto que Mangala no erró la primera que tuvo cuando apenas se cumplía la media hora de juego. Saltó más que nadie el zaguero francés para golear a Ter Stegen y prolongar el bajón anímico de hace una semana.

El Barcelona, que se ha acostumbrado más de lo deseado a reaccionar ante marcadores adversos, logró las tablas en una jugada de espabilados entre Neymar, que sacó de banda, y Luis Suárez que dio un pase al fondo de la red con el interior de su bota derecha. El charrúa comió la moral a los zagueros a los que volvería a coger la espalda minutos después en la jugada que Mangala sería expulsado. El penalti lo transformó Messi que parece haber logrado el antídoto definitivo ante el parapenaltis de la Liga. Y eso que Alves fue determinante para evitar una goleada mayor.

A Rakitic le cogieron la espalda en un despiste colectivo y Gayá regaló el empate a dos a un Munir que juntaba sus manos pidiendo perdón a un público que apenas lo disfrutó como local y se maldecía por no haber mantenido el temple necesario para afrontar el descanso con ventaja. Parapetado atrás, con uno menos, el Valencia lo fió todo a alguna galopada a la contra que inquietara a Ter Stegen. Messi volvería a batir a Alves segundos después de que el portero le sacara un gol cantado a Neymar, que regaló el cuarto tanto a Andre Gomes.

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