El Comercio
Isma Cerro.
Isma Cerro. / AURELIO FLÓREZ

Isma Cerro se apunta para la «última batalla» recuperado del susto

  • El jugador del filial tuvo que ser sustituido un minuto antes del descanso, víctima de un golpe de calor que le obligó a pasar la noche en el hospital de Zumarraga

El calor de Beasain le jugó una mala pasada, pero Isma Cerro ya descansa en su domicilio, en Gijón, tras regresar a Asturias ayer por la mañana. El futbolista del Sporting B, que estuvo acompañado por el director del fútbol base del club, Manolo Sánchez Murias, recibió a primera hora de la mañana el alta médica en el Hospital de Zumárraga y posteriormente realizó el viaje de vuelta junto al técnico gijonés.

El jugador rojiblanco agradeció ayer las muestras de cariño recibidas por todos lo que se preocuparon por su salud, y quiso tranquilizarlos con un mensaje en el que señala que «al final todo quedó en un susto». El futbolista cacereño añade que «ahora toca recuperarse bien» y afrontar «a última batalla que tenemos el domingo».

Cabe recordar que Isma Cerro fue sustituido por Cayarga al filo del descanso del partido ante el Beasain, el pasado domingo, debido a un golpe de calor que le provocó mareos y dolor de cabeza. De su evolución en los próximos días dependerá que el jugador extremeño esté disponible para el entrenador del filial rojiblanco, José Alberto, con vistas a afrontar el choque de vuelta de la eliminatoria del 'play off' de ascenso a Segunda B. En el partido de ida, el conjunto asturiano cosechó un importante empate (2-2).

Precisamente de ese empate hablaron sus compañeros de equipo Rubén y Pelayo, quienes remarcaron la importancia de sentenciar la eliminatoria el próximo domingo como locales (campo Pepe Ortiz de Mareo, 18.30 horas). Sobre el encuentro disputado en Loinaz el pasado domingo, en el que varias decisiones arbitrales fueron muy discutidas, el delantero toledano señaló que «hubo ciertas medidas tomadas por el árbitro que no nos parecieron lo más justas, pero seguimos luchando y sacamos un buen resultado». Por su parte, Pelayo afirmó que «los árbitros tienen una papeleta muy difícil, nosotros tenemos que estar contentos por el trabajo del equipo, por el sacrificio, y debemos cerrar la eliminatoria en Mareo con la mayor ilusión posible».

Rubén también aseguró que el vestuario «está contento» con este resultado y, en referencia a su tanto, anotado en el tercer minuto de juego, afirmó que ha trabajado «fuerte, a pesar de no entrar últimamente en el once», por lo que ese gol es «fruto del trabajo». Tras la expulsión de Víctor Ruiz durante el partido, José Alberto dio entrada a Pelayo para recomponer la defensa. Sobre esta circunstancia, el zaguero reconoce que «en el momento en el que el técnico me dice que voy a salir, no te lo piensas y estás concentrado al 100% en hacerlo bien, en ganar acciones, y desde el primer minuto me dediqué a eso». Su ilusión, como la de sus compañeros, es ver Mareo lleno el próximo domingo.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate