La ambición gijonesa rescata un punto

Isma Cerro, en el momento del lanzamiento del penalti con el que anotó el gol del empate. / A. RODRIGO
Isma Cerro, en el momento del lanzamiento del penalti con el que anotó el gol del empate. / A. RODRIGO

El Sporting B se mantiene en la segunda plaza tras empatar en el Plantío ante el Burgos, gracias a un gol de penalti de Isma Cerro en el minuto 88

OPTA BURGOS.

El Sporting B salvó un punto en el feudo del Burgos (1-1), uno de los pocos equipos invictos del fútbol profesional, y se mantiene entre los mejores del grupo II de Segunda B. Concretamente, el filial rojiblanco ocupa la segunda plaza de la clasificación, empatado con el equipo burgalés, ambos con 21 puntos.

1 BURGOS

Saizar; Andrés, Borda, Julio Rico, Eneko (Sergio Esteban, m. 71); Youssef (Cantero, m. 57), Adrián Cruz, Abel Suárez, David Martín (Beobide, m. 78); Iker Hernández y Adrián Hernández.

1 SPORTING B

Dani Martín; Adri Montoro, Juan Rodríguez, Víctor Ruiz, Carlos Cordero; Cristian Salvador, Isma Cerro, Mateo (Joel Sanabria, m. 81); Bertín (Claudio, m. 68), Pablo Fernández y Traver (Cayarga, m. 59).

Goles:
1-0: m. 63, Adrián Hernández, de penalti. 1-1: m. 88, Isma Cerro, de penalti.
Árbitro:
Gómez Landazábal (Comité Territorial Vasco). Amonestó a Andrés y Abel Suárez, por el Burgos; y a Adri Montoro, Cordero y Víctor Ruiz, por el Sporting B.
Incidencias:
El Plantío. 3.000 espectadores.

El equipo de José Alberto López, que no realizó uno de sus mejores partidos de la temporada, tuvo ambición en la recta final del choque, algo que, complementado con el conservadurismo del conjunto local, le acabó dando el premio en forma de gol, a raíz de un penalti transformado por Isma Cerro en el minuto 88.

El filial sportinguista mostró en El Plantío su buen contragolpe y su calidad en las transiciones rápidas. Intentó ser protagonista con el balón, pero no lo logró y supo adaptarse, cerrando bien atrás y creando peligro con la rapidez de sus puntas.

El Burgos quiso desde el primer minuto intimidar y así, antes de cumplirse el primer minuto, Andrés probó fortuna con un disparo desviado. Replicó Isma Cerro con un chut en el minuto 5 que atrapó sin problemas Saizar, pero, especialmente, Bertín se lució con una gran acción personal por el carril derecho cuando se superaba el cuarto de hora de partido. El punta centró al corazón del área, donde Pablo controló y, cuando se disponía a subir el 0-1 al marcador, llegó Andrés para tapar de forma providencial. También estuvo cerca del gol el propio Bertín en el minuto 28, al cabecear forzado un centro de Traver desde la derecha.

En el conjunto local, algo atascado con el esférico, la sensación de peligro llegaba más por insistencia que por claridad. Antes del descanso solo tuvo una acción ensayada en el 18 que Adrián envió alto y, en el 41, contó con un centro lateral que Iker no llegó a rematar con comodidad. Por lo demás, no se vio mayor riesgo sobre la meta defendida por Dani Martín.

Cambian las tornas

Más peligro local hubo en el segundo tiempo, en el que el Sporting B se vio superado en muchos minutos. Comenzó con fuerza el Burgos en busca del gol y el filial gijonés tuvo que replegar sus líneas y buscar aún más el contragolpe, con Traver como hombre más incisivo. Buscaba y merecía el conjunto de Patxi Salinas el gol, que estuvo a punto de llegar en disparos de Iker, Youssef y Abel en el área pequeña, hasta que la falta de puntería se vio compensada desde los once metros. Era el minuto 62, Adrián Hernández encaró a Dani Martín con todo a favor, pero dudó y Carlos Cordero se echó encima del punta, pero no lo hizo de manera limpia y acabó derribándole, por lo que cometió penalti. El propio '9' del Burgos transformó en gol (1-0).

Quedaba media hora por delante y las tornas cambiaron por completo. El Burgos se echó atrás, realizó cambios defensivos, ancló a sus interiores atrás y comenzó a pensar en mantener la renta, casi renunciando a ampliarla.

El Sporting B, que no andaba fino, buscó frescura arriba con Cayarga y Claudio, se volcó sobre un Saizar algo dubitativo (erró en tres o cuatro acciones con pies y manos, lo que acrecentó la confianza de los jugadores dirigidos por José Alberto) y acabó teniendo premio en una acción en la que Beobide derribó al recién incorporado al partido Joel Sanabria. Isma Cerro asumió la responsabilidad del lanzamiento y no perdonó, estableciendo la igualada final (1-1).

El filial rojiblanco se medirá en la próxima jornada liguera al Caudal. El partido se disputará este mismo miércoles en el Pepe Ortiz de Mareo, a las 12 horas.

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