Artillería de fabricación rojiblanca

Claudio, máximo goleador sportinguista en la presente temporada junto a Isma Cerro, celebra una de sus seis dianas esta temporada con sus compañeros Cristian Salvador, Juan Rodríguez, Bertín, Mateo y Álvaro Traver, también de espaldas. /  JORGE PETEIRO
Claudio, máximo goleador sportinguista en la presente temporada junto a Isma Cerro, celebra una de sus seis dianas esta temporada con sus compañeros Cristian Salvador, Juan Rodríguez, Bertín, Mateo y Álvaro Traver, también de espaldas. / JORGE PETEIRO

Los gijoneses, instalados en una privilegiada segunda posición, han gestado doce de sus veintinueve dianas en acciones a balón parado El Sporting B se afianza como el conjunto más goleador de la categoría de bronce

IVÁN ÁLVAREZ GIJÓN.

Impulsado por su eficacia en los metros finales, el Sporting B ha irrumpido estruendoso en su regreso a la categoría de bronce del fútbol nacional. Al ritmo del grito de gol, el filial rojiblanco ha conseguido instalarse en la segunda posición de su grupo mientras luce su sello, caracterizado por el desparpajo en campo contrario.

«Nos encanta atacar», exponía el pasado martes en una entrevista a este diario José Alberto López, entrenador del filial sportinguista, que en una frase sintetizó la naturaleza de su equipo. Las promesas rojiblancas más próximas a la primera plantilla refrendaron sus palabras sobre el césped de Mareo, con una cómoda victoria (3-1) que le afianza como el equipo más goleador de los cuatro grupos de Segunda B con 29 dianas.

El oportunismo de Bertín, que mezcló su habilidad en el desmarque con la sangre fría dentro del área rival para firmar el triunfo sobre el Gernika en la jornada inaugural, hizo brotar un manantial que ya inundó los campos del Principado la pasada campaña, cuando el Sporting B reescribió los registros históricos anotadores de la Tercera asturiana. 112 muescas en la culata rojiblanca a las que se unieron otras diez durante el 'play off' de ascenso, con cinco disparos certeros en el duelo definitivo ante el Beasain.

Una descomunal pegada a la que los jóvenes valores del club gijonés han dado continuidad este curso. Con un promedio que supera los dos tantos a favor por encuentro, el conjunto que dirige José Alberto López solo se quedó sin perforar la portería adversaria en su derrota en Anduva ante el Mirandés y no ha protagonizado ningún empate a cero esta temporada. Nadie en Segunda B puede presumir de un idilio con el gol tan fuerte como el suyo. Quien más se le acerca es el Valencia Mestalla con 26 dianas, pero tuvo que recoger el balón de dentro de su portería en 23 ocasiones frente a las 14 en las que se vieron obligados a hacerlo los guardametas rojiblancos.

«Nosotros queremos el balón para organizarnos y buscar la portería rival», sostiene José Alberto sobre la esencia de un equipo con una partitura coral en el apartado realizador. Las veintinueve dianas rojiblancas llevan diez firmas distintas, con Isma Cerro, Claudio, Berto Cayarga, Bertín, Víctor Ruiz y Pablo Fernández como protagonistas más habituales en las jugadas en las que se mueve el marcador.

Carlos Cordero, Adri Montoro y Álvaro Traver también encontraron su momento de estallido de júbilo este curso en acciones a balón parado, uno de los recursos más prolíficos de la revelación del Grupo II en la categoría de bronce del fútbol nacional. En la pizarra de José Alberto López, enriquecida por la precisión en el golpeo de Víctor Ruiz y Berto Cayarga, se ha gestado una docena de goles en las catorce jornadas ligueras disputadas hasta la fecha. Con impecables lanzamientos de falta, a la salida de saques de esquina e incluso de gol olímpico, las acciones de estrategia han proporcionado un gran rédito a los jóvenes rojiblancos, que no desaprovecharon las tres penas máximas a su favor, ejecutadas por Isma Cerro y Claudio.

Desde los once metros llegó el bautismo goleador en Segunda B del ariete leonés, que supo encontrar el premio a su perseverancia. Gran artífice del ascenso celebrado la pasada campaña con su pegada, su primera diana en el presente campeonato liguero se hizo esperar hasta la séptima jornada, pero desde entonces ha sumado media docena de tantos, que le convierten en el máximo artillero del filial sportinguista junto a Isma Cerro gracias a su doblete el pasado domingo.

Tras aminorar su frenética marcha en el mes de octubre, con cuatro remates que desembocaron en el fondo de la portería rival en el mismo número de partidos, el Sporting B ha vuelto a imprimir velocidad de crucero con la entrada de noviembre. Nueve dianas en los tres últimos partidos confirman el apetito voraz de una plantilla que ya ha mostrado su eficacia a la hora de finalizar las jugadas en El Molinón. El acierto de Isma Cerro, Cristian Salvador y Bertín firmaron el triunfo a orillas del Piles sobre el Racing, que ilustró la ambición de una hornada de canteranos que alza la voz a base de puntería.

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