El fútbol se vuelca con el portero gijonés que perdió el bazo

Arriba, de izquierda a derecha; Tascón, Iván (el joven lesionado en el partido ante el Covadonga) Nacho,Dani, Rubio,Mike, Alex, Mesones, Carre, Paredes y Emi; y en la fila de abajo Nico, Oliva, Diyo, Javi, Jaime, Tude, Sergín y Pol. / E. C.
Arriba, de izquierda a derecha; Tascón, Iván (el joven lesionado en el partido ante el Covadonga) Nacho,Dani, Rubio,Mike, Alex, Mesones, Carre, Paredes y Emi; y en la fila de abajo Nico, Oliva, Diyo, Javi, Jaime, Tude, Sergín y Pol. / E. C.

El juvenil que perdió el bazo recibe el apoyo de varios porteros gracias al club gijonés

I. ÁLVAREZ GIJÓN.

A los porteros se les exige valentía y determinación, meter la mano donde otros llegan a situar el pie. Un coraje que mostró Iván Álvarez, guardameta juvenil de La Asunción, para salvar el empate de su equipo con un elevadísimo peaje para su cuerpo, la pérdida del bazo.

Tras conocer la lesión que sufre Iván, fueron varios los porteros de Primera y Segunda División que mostraron su empatía.

«Un honor defender la misma portería que este campeón, alguien que se deja el bazo para evitar la derrota de tu equipo es digno de recordar y tú vas a ser más que bien recordado», anticipaba en las redes sociales Carre, todavía con los ecos del susto que llevó a su colega al HUCA por el fuerte golpe que sufrió sobre el césped del Juan Antonio Rabanal en la recta final del duelo ante el Covadonga B.

«Cuando la pelota salió y pudimos entrar a atender a Iván ya vimos que no era un golpe al uso, porque además él no es de quejarse mucho y nos pidió el cambio», explica Emilio González, entrenador de La Asunción, sobre sus sensaciones tras un encontronazo que no fue sancionado por el colegiado, pero desembocó en el traslado del guardameta al hospital ovetense. Ante el dolor persistente cerca de la zona del pecho, los médicos tomaron la determinación de extirparle el bazo y sus compañeros de equipo iniciaron la larga lista de las muestras de apoyo que le están brindando.

«Sabíamos que no nos iban a dejar entrar a verlo, pero estábamos allí todos porque iban a operar a uno de los nuestros», indica Emilio González, orgulloso del compañerismo de sus jugadores. En su primer año en el club, Iván, al que el técnico candasín describe como «un chaval increíble», se ha ganado el cariño del vestuario en apenas unos meses y su teléfono móvil se convirtió ayer en un hervidero de mensajes interesándose por su situación.

«Gracias por estos meses en los que hemos disfrutado juntos muchas horas», le escribió su compañero de portería Diego Carreño, que habla con orgullo de una amistad forjada a base de cuatro días de entrenamiento cada semana juntos. Iván, que continuará hospitalizado esta semana y de momento solo puede recibir visitas de sus familiares, es ahora un factor de motivación más para sus compañeros. «Este ascenso va por ti», le prometen.

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