El Barcelona tritura con una 'manita' las ilusiones de los béticos

Dobletes de Messi y Luis Suárez, después de que el 'sevillista' Rakitic abriese la lata

JESÚS BALLESTEROS SEVILLA.

Lejos de levantar el pie del acelerador y tomarse algún tipo de asueto, el Barcelona parece dispuesto a sentenciar el campeonato de Liga cuanto antes, si no lo está ya. Se impuso al Betis en Sevilla con una manita, mostrando un nivel de solvencia y compromiso que dejan poco margen a la esperanza a sus inmediatos perseguidores. Once son ya los puntos de diferencia con el segundo.

En este inicio de la segunda vuelta, goleó el Barça al Betis que planteó un partido valiente y exigente, al menos hasta que le aguantó la gasolina y el líder marcó el primero. Quique Setién, que ha logrado que ver al Betis sea un gustazo, tenía bien estudiado al rival, pero a la hora de partido, el libreto saltó por los aires.

Ni Betis ni Barça disfrutaron de clarísimas ocasiones antes del descanso, aunque las mejores las producía el conjunto azulgrana. Especialmente enchufado estaba Sergi Roberto, al que esta vez le tocó jugar en el eje de la medular, su sitio natural. Casualidad o no, fue parte importante en las distintas combinaciones que llevaron al Barça a rozar el gol. Respiró el Betis que pudo mantener la meta a cero en los primeros 45 minutos.

Pero la gasolina y el entramado defensivo se le vino abajo casi al cuarto de hora del segundo asalto. El Barça se hizo con el balón nuevamente y los jugadores del Betis ya no llegaban tan cómodos a la presión. La jugada del gol de Rakitic fue muestra de ello y de que ser valiente ante el líder conlleva muchos riesgos. El Barça se aprovechó de una defensa adelantada para fabricar una contra de lujo con tres toques. El croata, germen de la acción, se plantaba solo ante Adán tras pase de Luis Suárez y no falló. El jugador azulgrana, sevillista confeso, dejaba a la grada verdiblanca mascullando y al equipo local tocado.

Tanto, que el Barça se aprovechó de la brecha abierta para ampliar la ventaja en el marcador. En apenas 10 minutos dejaba el choque sentenciado. Busquets, que suele ser de los más listos de la clase, reaccionó rápido a una mala salida del Betis. El pivote dejó solo a Messi para que no erraba ante Adán. Con el olor a sangre, el líder afiló el colmillo y no levantó el pie del acelerador. Aumentó la renta gracias a los tantos, otra vez, de Suárez y Messi, que completaban las cuenta y destrozaban las esperanzas locales.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos