Credenciales de equipo campeón

Los jugadores del Sporting B agradecen al público, al final del partido, el apoyo mostrado durante el encuentro. /  D. MORA
Los jugadores del Sporting B agradecen al público, al final del partido, el apoyo mostrado durante el encuentro. / D. MORA

Isma Cerro, con dos goles, y Claudio aúpan a lo más alto al filial gijonés, que demostró madurez ante uno de los candidatos al ascenso El Sporting B supera en El Molinón a un Mirandés que terminó el partido con nueve jugadores

DANI BUSTO GIJÓN.

En la pizarra de José Alberto estaba remarcado en rojo uno de los aspectos que resultaría clave para hacerse ayer con los tres puntos: «Pensar solo en nuestro fútbol». El Sporting B, imberbe 'desconocido' para los rivales a comienzos de temporada, se ha convertido por méritos propios en un candidato al título de campeón. Contra el Mirandés, que llegaba a Gijón como líder del grupo II de Segunda B, el filial rojiblanco demostró madurez. Evitó enredarse en las tanganas, una trampa que tejen los equipos más expertos, supo hablar con el balón en los pies y también fue capaz de sudar para defenderse con orden cuando no tuvo la pelota.

3 SPORTING B

0 MIRANDÉS

Sporting B:
Dani Martín; Adri Montoro, Víctor Ruiz, Carlos Cordero, Berto Espeso; Isma Cerro (Traver, m. 61), Pedro, Isma Aizpiri, Cayarga; Pablo Fernández (Bertín, m. 61) y Claudio (Ramón, m. 86).
Mirandés:
Limones; Paris, David Prieto, Israel Puerto, Kijera; Romero, Rúper (Borja Sánchez, m. 70); Yanis, Eneko, Igor Martínez (Jaime Santos, m. 82); y Cervero (Camacho, m. 46).
Goles:
1-0: m. 17, Isma Cerro. 1-1: m. 25, Romero. 2-1: m. 61, Isma Cerro, de penalti. 3-1: m. 66, Claudio.
Árbitro:
Fernández Rodríguez, del Comité Gallego. Amonestó a los locales Bertín y Montoro; y a los visitantes Rúper, Romero e Igor Martínez. Expulsó con roja directa al visitante Yanis, por agredir a un contrario (m. 25) y por doble amarilla a Israel Puerto (m. 84).
Incidencias:
El Molinón. Unos 5.500 espectadores según fuentes oficiales del club.

El Sporting B se aupó al liderato tras vencer en El Molinón al Mirandés (3-1) en un partido que estaba marcado por ese pulso por el primer puesto. Ocupar esta plaza se trataba de una obligación para los burgaleses y de un premio para los asturianos, quienes ahora cuentan, además, con la diferencia de goles particular a su favor, ya que en Miranda, en el partido de la primera vuelta, el resultado fue de 1-0.

Isma Cerro, desde la frontal del área primero, y de penalti después, y Claudio, de cabeza, fueron ayer los goleadores rojiblancos. Los ejecutores de una victoria bien trabajada por todo el equipo gijonés.

Los primeros compases del encuentro fueron de tanteo, con muchas precauciones defensivas por parte de ambos equipos. El Mirandés, con los minutos, trató de estirarse, mientras que el Sporting B decidió esperar a sorprender en algún contragolpe.

Se adelantó en el marcador el filial sportinguista, pasado el cuarto de hora, por medio de Isma Cerro, que definió bien desde la frontal del área, con un disparo raso y ajustado al poste. El jugador cacereño había recibido una buena pared de Pedro que le permitió llegar con ventaja al borde del área, desde donde sacó un derechazo con el exterior del pie.

Empató el Mirandés pocos minutos después con un gol de Romero, en el lanzamiento de una falta. Sin embargo, ese gol también provocó la expulsión de uno de sus futbolistas. Yanis agredió a Víctor Ruiz, en un 'rifi-rafe' que se había iniciado por recoger el balón del fondo de la red, y se fue camino de los vestuarios cuando todavía quedaba más de una hora de partido.

Pasada la media hora de partido, el dominio del balón fue rojiblanco. Claudio tuvo una oportunidad con un remate desde dentro del área que fue despejado por el guardameta Limones. Después, en el marco contrario, Dani Martín tuvo que intervenir para despejar con el puño una falta colgada casi desde el banderín de córner.

En la segunda parte parecía que el Mirandés quería volver a estirarse y dar un paso al frente, pero el Sporting B se defendía con orden y no pasó apuros de ningún tipo.

Además, el filial se encontró más cómodo gracias a esa superioridad numérica y se puso por delante de nuevo a raíz de un penalti cometido por una mano dentro del área visitante. Isma Cerro se escurrió dentro del área rival, elevó el balón para intentar un regate y la pelota se cruzó en el camino con el brazo de un defensor. No dudó el árbitro asistente en señalar la infracción. El propio Isma Cerro se encargó de transformar en gol el lanzamiento desde los once metros.

Ese tanto supuso un fuerte varapalo para los visitantes, que recibieron la sentencia pocos minutos después con el 3-1. Traver recibió un envío en largo de Víctor Ruiz. El rojiblanco, muy rápido, se fue por la banda con velocidad, llegó hasta la línea de fondo y sacó un centro al área pequeña. En ese territorio, Claudio suele estar acertado, y desde ahí cazó el centro, con la cabeza, para batir a Limones.

En los minutos finales, el visitante Israel Puerto también fue expulsado al ver la segunda amarilla. El Mirandés se quedó con nueve jugadores y el partido quedó ya decidido a favor del conjunto asturiano, que lidera la clasificación con 45 puntos, mientras que los burgaleses caen al segundo puesto, con 43. Después de casi veinte años, el filial sportinguista vuelve a situarse al frente de su grupo en Segunda B, con la segunda vuelta del campeonato ya en marcha. Ese es el fútbol en el que piensa la plantilla de José Alberto.

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