Con Cristiano todo es más fácil

El Real Madrid firma una victoria cómoda con cuatro goles del portugués, uno de Lucas Vázquez y otro de Bale, pero con muchas lagunas defensivas

JAVIER VARELA MADRID.

El Real Madrid ganó 6-3 al Girona en un partido eléctrico. El conjunto blanco salió al Bernabéu con su mejor cara. Generando fútbol, abriendo el juego por las bandas y creando ocasiones en cada llegada a la portería del Girona. Los de Zidane, en pleno carrusel de ocasiones, terminaron por romper el cántaro gracias a Cristiano Ronaldo, que parece otro jugador al que se vio en la primera parte de la temporada.

El portugués remató a la perfección un centro de Kroos para poner por delante a su equipo, marcar su primer gol al Girona y dejar al Leganés como el único de los 33 rivales en la Liga española al que no ha 'vacunado'.

El gol le dio tranquilidad a un Madrid que no cambió sus argumentos, pero sí pareció tomarse un respiro tras la avalancha con la que había salido al partido. Los blancos lo tenían todo a favor y parecía una noche plácida hasta que el Girona decidió dar un pasito adelante. Solo eso le bastó para llegar a la portería de Keylor Navas y provocar sensación de peligro primero y el gol del empate un minuto después.

Un tanto que bien merece el calificativo de golazo. Stuani se adelantó a toda la defensa del Real Madrid para rematar un centro lateral y poner el balón a media altura, fuerte, bien ajustado e imposible para Navas. El Girona había desactivado al equipo blanco juntando las líneas y aguantando atrás en espera de una salida rápida con la que sorprender a la defensa blanca. El partido se fue al descanso entre el murmullo de la afición y la sensación de que un exceso de relajación había evitado que el marcador fuera otro antes de marcharse a los vestuarios.

Los jugadores del Madrid recuperaron fuerzas tras el descanso: solo necesitaron tres minutos para volver a ponerse por delante en el marcador gracias a Cristiano. El portugués sumó su vigésimo gol de la temporada en Liga gracias a la generosidad de su mejor socio en el ataque: Benzema. El francés recibió entre líneas y esperó al momento perfecto para meter un balón al hueco para el portugués, que superó por alto la salida de Bono.

Con Cristiano desatado, el Madrid se soltó el corsé y se lanzó al ataque como el depredador que huele la sangre de la víctima. En una gran acción colectiva, Cristiano regaló el balón a Lucas Vázquez para que el gallego hiciera el tercero y diera por liquidado el partido.

El atracón de ocasiones seguía para el Madrid y Nacho estrellaba en el larguero un remate de cabeza. Dos minutos después Benzema fallaba sólo ante el portero pero Cristiano, que nunca falla en boca de gol, aprovechó la 'asistencia' del francés para firmar un nuevo triplete.

Stuani quiso mantener con algo de vida en el partido al Girona con otro cabezazo marca de la casa. Cada acción a balón parado era un micro infarto en la zaga de un Zidane que veía desde la banda cómo su equipo corría tras el Girona.

Los últimos minutos del partido eran todo lo contrario a los primeros y más parecidos a lo que se vio en la primera vuelta, pero con una diferencia: La pegada. Bale aprovechó un pase medido de Modric y no perdonó para poner la puntilla al partido. Pero como este Madrid es tan generoso, no quiso evitar que en otro balón parado, el Girona hiciera su tercer gol de estrategia -esta vez Juanpe-, de nuevo dentro del área y de cabeza.

En plena locura de ambos equipos apareció de nuevo Cristiano para seguir demostrando su apetito y firmar el sexto y el cuarto en su renta particular.

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