El derbi asturiano: «Es un orgullo haber jugado en los dos equipos»

Iván Iglesias y Ricardo Bango sostienen un balón antes del encuentro en el que ofrecieron sus impresiones sobre el derbi asturiano. / ARNALDO GARCÍA

Bango e Iván Iglesias analizan las claves del derbi del próximo domingo

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Iván Iglesias y Ricardo Bango bromean en el parque Tren de la Libertad, en el 'solarón' de Gijón, mientras posan para EL COMERCIO con dos bufandas del Real Oviedo y del Sporting. «Que salgan entrecruzadas para que no parezca que ponemos una por encima de otra», apunta entre risas Bango. Los pertenecen a una raza de futbolistas cada vez menos frecuente en Asturias, con pasado en la élite tanto azul como rojiblanco. «Yo me siento afortunado y orgulloso de haber jugado en los dos clubes referentes de la región. A medida que pasa el tiempo ese sentimiento es mayor», asegura Iván. A pocos días de otro histórico derbi, ambos recuerdan sus duelos en el Carlos Tartiere y en El Molinón y analizan el estado de forma de ambos equipos.

Curiosamente, Bango e Iván Iglesias solo coincidieron en dos derbis. El primero, el 14 de abril de 1996, lo jugaron ambos bajo la camiseta del Sporting, aunque Bango se fue a los vestuarios en el minuto 26 tras ser expulsado por el árbitro Carmona Méndez. El Oviedo se llevó la victoria por 0-1 gracias a un gol de Carlos mediado el partido. En el segundo, el 22 de junio de 1997, terminó con empate a cero goles, un resultado que permitió al Oviedo certificar su permanencia en Primera en la última jornada de Liga. Los recuerdos más especiales de Bango e Iván, sin embargo, van varios años atrás.

«Para mí el más especial fue el primero, en un Trofeo Principado», apunta Bango: "Tenía 17 ó 18 años y tuve la suerte de meter un gol de cabeza. La sensación era la de un niño que se enfrenta a jugadores de primer nivel, como Ablanedo. Hacía doce o trece años que no se jugaba el derbi y aquella sensación fue muy bonita. Iván, por su parte, también se retrotrae hasta su estreno en el duelo regional. «Fue con Ciriaco en un Trofeo Costa Verde. Esas cosas se te quedan grabadas por lo especial de estar empezando en el fútbol», admite.

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Tanto Iván como Bango coinciden al señalar que vivieron su paso por los dos equipos con «normalidad», aunque reconocen que el fútbol ha cambiado mucho en la forma de vivir las rivalidades en los últimos años. «Hoy por hoy sería muy difícil. Ya tuvimos un ejemplo con un jugador que parecía que estaba hecho, pero a nivel de redes sociales empezaron a cargar y alimentar el tema. Antes estas cosas se vivían a nivel de calle, igual que los derbis: te paraban, te animaban, ta hacían comentarios...», asegura Iván.

De cara al partido del domingo, Bango destaca «el buen momento» que atraviesan tanto el Oviedo como el Sporting: «Los dos equipo vienen con buena dinámica y con muchas expectativas, así que será un fin de semana bonito, sin nervios y para disfrutar». El exfutbolista destaca que el Oviedo «llega con más sobriedad y empaque, porque ha alcanzado la estabilidad antes». Iván Iglesias valora positivamente el cambio experimentado por el Sporting con la llegada del nuevo técnico: «Con Baraja se está viendo a un equipo con las líneas más juntas que con Herrera. Ha mejorado sobre todo en El Molinón, pero le falta mantener esa misma línea fuera de casa».

Bango ha observado en los últimos partidos «mayor alegría» en el juego del Sporting respecto al tramo final de Paco Herrera al frente del banquillo rojiblanco, aunque considera que «aún es pronto para analizar si el equipo ha cambiado». En cuanto al Oviedo, Iván Iglesias centra la atención en el buen momento de forma de Saúl Berjón, «que es quien pone la calidad y de quien depende el equipo a la hora de generar ocasiones y desequilibrar».

Un partido sin favorito

Ni Bango ni Iván ven a un favorito claro de cara a este derbi. En ese sentido, ambos recuerdan que los enfrentamientos entre el Oviedo y el Sporting suelen zanjarse con pocos goles. Iván, eso sí, destaca el factor campo como una de las claves que pueden desequilibrar la balanza. «El de casa siempre tiene cierta superioridad, entre comillas, pero el resultado es incierto», afirma el gijonés.

El derbi lleva marcado en rojo en los calendarios de ambos equipos desde el mismo día del sorteo. El que pierda puede salir tocado anímicamente, aunque Bango trata de descargar de responsabilidad a los futbolistas y recuerda que, a nivel de puntos, es un partido como cualquier otro del campeonato. «Pase lo que pase, los dos tienen que seguir peleando. Todavía queda mucha Liga. Sabemos cómo es la categoría y con dos partidos que ganes o pierdas puedes meterte en la lucha por el ascenso o alejarte de ella», reconoce el exjugador. La conversación se aleja del derbi hacia una charla más entre dos antiguos amigos que el domingo vivirán una tarde especial con los equipos de su vida.

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