IQ Finanzas aparta a Tamargo de la gestión deportiva del Cacereño

N. GUTIÉRREZ AVILÉS.

Aunque el equipo marcha líder con paso firme y el grupo gestor IQ Finanzas sigue vendiendo un proyecto encaminado al fútbol profesional, las aguas del Cacereño bajan muy revueltas y el director deportivo José Luis Tamargo ha sido apartado de sus funciones, aunque su situación legal es complicada porque tiene contrato firmado por el club y no con el grupo mexicano.

El tema principal, el proceso de compra del club por parte del grupo mexicano, continúa sin ejecutarse a pesar de un primer pago por parte de IQ al máximo accionista, Antonio Martínez Doblas. Los plazos restantes no se están cumpliendo, aunque Álvaro López mantiene que la compra se hará cuando solvente ciertas cuestiones administrativas.

Mientras eso se soluciona, el proyecto ha sufrido importantes cambios y Tamargo, exasesor de José María Tejero en el Avilés y hombre fuerte de IQ tras hacerse cargo de la gestión, se ha quedado fuera «por decisión de la propiedad», dijo Luis Puebla a preguntas de la prensa cacereña tras la revolución de Navidad. Álvaro López envió a Raúl Arias para ejercer de vicepresidente deportivo y su primera decisión, sin ser conocimiento de Tamargo, fue la de cesar a José María Rebollo de su cargo de entrenador.

La medida se tomó para incorporar a su técnico de confianza, el argentino Rodrigo Américo Scatolaro, al que quiso llevar al Avilés, y que no puede ejercer como titular por lo que forma dupla con el alicantino Ximo Mas Davó, quien aporta su licencia.

Tamargo ya no ejerce en el Cacereño y estudia con su abogado las medidas legales pertinentes para, entre otras cosas, reclamar el dinero que le adeuda Real Avilés Gestión Deportiva, propiedad de IQ, por su trabajo la pasada campaña, y el de la actual en el Cacereño. Un nuevo frente abierto para el grupo mexicano, pendiente de su juicio con la propiedad del club blanquiazul que gestionó desde diciembre de 2016 hasta junio de 2017.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos