Fútbol

Los héroes avilesinos de la hazaña del Formentera

Álvaro Muñiz y Omar Álvarez se abrazan tras el partido en San Mamés. / E. C.
Álvaro Muñiz y Omar Álvarez se abrazan tras el partido en San Mamés. / E. C.

La conexión entre Omar Álvarez y Álvaro Muñiz hace historia con el Formentera al eliminar al Athletic en la Copa

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

«Vamos, que marcamos. Lo he soñado». El gijonés Álvaro Muñiz, fichado el pasado verano por el Formentera, no hizo mucho caso a su portero cuando ambos caracoleaban en el área sur del estadio de San Mamés para cazar un córner con forma de milagro. Pasaba ya el minuto 94 y la eliminatoria de Copa ante el Athletic parecía a abocaba a morir tras esa jugada. Mientras ellos hablaban, el avilesino Omar Álvarez colocaba el balón en la esquina izquierdo con una única premisa: enviar el centro al punto de penalti. «Me dije 'que sea lo que Dios quiera', pero la verdad que en cuanto salió el balón solo veía jugadores del nuestro equipo. A partir de ahí tengo una laguna hasta que terminó la celebración. Creo que todavía no somos conscientes de lo que hicimos», explica Omar.

De la conexión asturiana entre Álvaro Muñiz y Omar Álvarez nació un gol que no es solo historia de su propio club, sino también de la Copa del Rey. El Formentera, un recién ascendido a Segunda que pelea a estas alturas de la temporada por evitar el descenso, eliminaba así a uno de los clubes con más tradición copera en España.

«No teníamos esperanzas. Queríamos que al Athletic se le hiciera largo el partido. El plan salió como queríamos», confiesa el goleador Álvaro. El gijonés es hijo de José Manuel Muñiz, popular entrenador del Estudiantes en los años ochenta, y ahijado del 'Pitu' Abelardo, buen amigo de la familia desde que estuvo a las órdenes del padre de Álvaro en su etapa como juvenil.

Formentera, una isla con apenas 12.000 habitantes, ha sido el destino elegido esta temporada por Álvaro y Omar para continuar sus carreras. Ambos cuentan con una importante trayectoria en Segunda B. Allí han coincidido con otro asturiano, el portero gijonés Chechu, que vio desde el banquillo de San Mamés la hazaña de su equipo. Con el recuerdo de la ovación que les dedicó la afición del Athletic al retirarse a los vestuarios, Omar ya tiene un nuevo objetivo en su sueño copero: «Ahora, que nos toquen el Madrid o el Atlético».

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