El Lealtad y el Caudal reciben la última llamada para subirse al tren de la permanencia

Á. FERNÁNDEZ / D. B. MIERES.

El tren de la permanencia está a punto de partir y tanto el Lealtad como el Caudal corren el riesgo de perderlo. O al menos, de tener que subirse al último vagón, con la locomotora ya en marcha. Ambos equipos enfrentan mañana sus urgencias clasificatorias en Les Caleyes (12 horas). El margen para el error se reduce a cada jornada que pasa, sin que ninguno de ellos logre enlazar una buena dinámica que les permita salir del descenso.

Rabanillo, cerca de irse

Mientras tanto, el mercado invernal avanza y el Valladolid se ha interesado en el portero del Caudal Deportivo Javier Rabanillo. El equipo pucelano busca un guardameta para su filial que supla la reciente baja de Tanis Marcellán y que compita con Guille Lara por un puesto bajo palos.

Entre los candidatos al puesto se encuentra el joven portero gijonés. Rabanillo, de 22 años y 1,86 metros, llegó al Hermanos Antuña a prueba el pasado verano procedente de L'Entregu de Tercera División. Pronto se ganó la confianza del técnico Paco Fernández, quien no dudó un instante en cerrar su contratación.

A partir de ese momento, el cancerbero gozó de la confianza del técnico ovetense primero, y de Josu Uribe después. El asturiano desbancó al hipotético meta titular -el alemán Björn Bussmann- para defender la portería mierense en dieciocho partidos, en los que ha recibido veintitrés goles.

Sin embargo, con la apertura del mercado invernal, Rabanillo se ha visto relegado de su posición por el cántabro Óscar Santiago, que ha sido el portero titular en las dos últimas jornadas.

El filial blanquivioleta milita en el Grupo I de la Segunda División B y, al igual que el Caudal, lucha por abandonar los puestos de descenso directo. El equipo que dirige Miguel Rivera cuenta actualmente con 18 puntos en su casillero.

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