17ª Jornada

Dos novatos treintañeros en el clásico

Thomas Vermaelen. /Alejandro García (Efe)
Thomas Vermaelen. / Alejandro García (Efe)

Pocos debutantes se esperan en un Madrid-Barça: sin el lesionado Dembélé, las únicas caras nuevas de inicio pueden ser las de los azulgranas Vermaelen y Paulinho

P. RÍOSBARCELONA

Ousmane Dembélé estaba llamado a ser la gran novedad del primer clásico de la Liga 2017-18. Por el abundante dinero que costó (105 millones, más 40 posibles en variables), el futbolista determinante al que sustituyó (Neymar) y las expectativas que despierta como jugador (extremo vertiginoso). Sin embargo, el barcelonista, que todavía no estaba fichado en agosto cuando se disputaron los dos pulsos de la Supercopa de España, no llegará a tiempo a la cita del Santiago Bernabéu debido a la grave lesión muscular que sufrió recién aterrizado en el Camp Nou. Fue en su primera visita a la Comunidad de Madrid, para el duelo en Getafe.

Ya se entrena con el grupo, pero el suyo fue un percance tan serio, con riesgo elevado de recaída, que aconseja una incorporación paulatina a la competición en enero, con minutos primero en Copa. Lo que menos le conviene al joven francés es entrar de repente en un pulso ante el Madrid. Pero el Barça sí tendrá dos debutantes en clásicos, uno sorprendente, Vermaelen, porque lleva ya varios años en el club, y el otro, pese a sus condiciones futbolísticas poco atractivas para el aficionado, tiene capacidad para ser un factor diferente: Paulinho.

Dembélé, de 20 años, sí respondía el perfil de debutante, pero no los dos treintañeros que se estrenarán. Thomas Vermaelen, de 32 años, ha pasado en un mes de cuarto central con un pie fuera en el mercado de invierno a compañero de Gerard Piqué en el eje de la zaga. Al belga le han ayudado las lesiones de Samuel Umtiti, el defensa más en forma, que estará de baja hasta final de enero, y Javier Mascherano, ya recuperado, pero con la cabeza en su inminente salida de club al fútbol chino. Pero el ex del Arsenal también se ha ganado la confianza de Ernesto Valverde con sus convincentes actuaciones. De hecho, el técnico frenó su marcha en verano, aunque luego no le dio oportunidades hasta que llegaron las lesiones citadas.

«De rendimiento inmediato»

De la calidad de Vermaelen nunca se ha dudado en el club azulgrana, pero sí de su fortaleza física. Ya llegó del Arsenal en 2014 bajo la sospecha de ser muscularmente de cristal. Pese a ello, Andoni Zubizarreta, director deportivo entonces del FC Barcelona, le recibió con una frase optimista que se convirtió en una losa para él: «Es un jugador de rendimiento inmediato». Aquella primera temporada encadenó lesiones desde el inicio y sólo pudo disputar el último partido de Liga. La 2015-16 la inició mejor, pero tuvo que interrumpirla hasta en tres ocasiones por más lesiones y se quedó en 10 partidos de Liga, sólo 6 de titular. Y en la 2016-17 se fue cedido a la Roma, también sin continuidad (9 encuentros). De regreso al Barça (tiene contrato hasta 2019), se planteó pedir el traspaso en busca de minutos donde fuese porque Roberto Martínez sí cuenta con él en la selección de Bélgica que disputará el Mundial de Rusia. No se marchó y ahora vive su mejor momento, encadenando su serie de partidos más extensa de los últimos años.

Por lo que respecta a Paulinho (29 años), nada nuevo que no suceda habitualmente en el mundo del fútbol: sus detractores nunca existieron y nadie concibe un once en el Bernabéu sin él. Se le faltó al respeto en el entorno azulgrana cuando el Barça pagó por él 40 millones de euros a un club chino, el Guangzhou Evergrande. No sólo fue objeto de mofa por su elevado precio, también por sus características futbolísticas poco habituales en un equipo tan técnico como el azulgrana. No le salvó que fuera internacional fijo con Brasil o que hubiese rendido antes en la Premier. Centrocampista trotón, de presión y brega, pero con llegada, poco a poco se ha ganado un puesto en la alineación aunque Valverde haya tenido que traicionar para ello el 4-3-3 y pasar a un 4-4-2. Ahora, 15 partidos de Liga después, con 6 goles en su marcador personal, compenetrado con Leo Messi y Luis Suárez hasta para jugar de mediapunta, ya nadie duda de Paulinho, que puede ser clave para ganar la batalla del centro del campo en Chamartín.

En el Real Madrid no se esperan debutantes en clásicos. Dani Ceballos y Theo Hernández, como Gerard Deulofeu o Nelson Semedo en el caso del Barça, ya tuvieron minutos en la Supercopa de España. Y los que todavía no han jugado ningún Madrid-Barça, como Jesús Vallejo o Borja Mayoral, tampoco parece que vayan a tener la oportunidad en esta ocasión. A Zinedine Zidane le funciona un bloque desde hace dos temporadas, pese a los despistes ligueros, y no va a cambiarla.

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