Análisis

La ubicación de Coutinho, un dilema para Valverde

Coutinho, en una acción del partido ante el Alavés. /Albert Gea (Reuters)
Coutinho, en una acción del partido ante el Alavés. / Albert Gea (Reuters)

Ante el Alavés falló el primer experimento del entrenador azulgrana con el brasileño, que arrancó por la derecha y limitó los movimientos de Messi

P. RÍOSBARCELONA

El Barça salió vivo el domingo del tradicional partido espeso y tormentoso en el que cada temporada pincha en el Camp Nou ante un rival de menos entidad, en este caso el Alavés, que casi repite la gesta del pasado curso cuando se impuso 1-2. Los goles de Luis Suárez y Leo Messi dieron la vuelta al marcador en los últimos minutos, pero lo sucedido sirve de serio aviso porque confirma algunos temores: la Copa vuelve a pasar factura física en enero y costará ubicar a Coutinho en un 4-3-3 en un equipo que estaba funcionando de maravilla con un 4-4-2 clásico.

Ernesto Valverde jugó al despiste en la víspera del encuentro ante el Alavés afirmando que no podía hacer demasiadas rotaciones «porque la prioridad es la Liga y si comenzamos a hacer cuentas y a pensar más en otras competiciones la diferencia irá menguando». Sin embargo, a la hora de la verdad dio descanso a los dos laterales titulares, Sergi Roberto y Alba, y al mediocentro más insustituible del mundo, Sergio Busquets. Y se atrevió con un ensayo extraño con Coutinho por la derecha e Iniesta por la izquierda en un 4-4-2 descompensando porque a Paulinho también le gusta pisar área.

A Rakitic, pivote ocasional, se le amontonó el trabajo sucio para frenar las contras vitorianas. Messi, protagonista de una exhibición de liderazgo y compromiso el jueves pasado en la remontada ante el Espanyol, evidenció falta de chispa porque es humano y jugar cada tres días partidos ante defensas numantinas desgasta. Pese a todo, logró el 2-1 definitivo con un gran gol de falta y suma 20 dianas en 21 jornadas, fiel a sus cifras estratosféricas. Del mismo modo, Luis Suárez encadenó ocho jornadas seguidas marcando en un día en el que tampoco estuvo fino, reconociendo incluso tras el encuentro uno de los problemas del Barça en un día así: la relajación. «Si no estás al cien por cien concentrado no ganas y a veces te puede jugar una mala pasada mirar la clasificación porque ves al rival más abajo y te puedes relajar».

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Valverde cosió durante la marcha el roto que había hecho con la alineación. Entraron Sergi Roberto y Alba al mismo tiempo y Coutinho se fue a la ducha dejando buenas sensaciones individuales, pero mostrando una falta de adaptación lógica a lo colectivo. Más o menos quedó claro que por la derecha no debe jugar porque no sólo está más cómodo entrando por la izquierda a pierna cambiada, sino que en esa zona limita el movimiento preferido de Messi: la diagonal de derecha a izquierda. Se intuye que deberá formar en un 4-3-3 en un tridente ofensivo con Messi y Luis Suárez, dejando la media a Rakitic, Busquets e Iniesta. Pero el de Fuentealbilla, el mejor con el balón ante el Alavés, tiene carencias defensivas y la acumulación de jugadores de corte ofensivo amenaza la fortaleza mostrada hasta ahora por el Barça. Eso no pasará en la Liga de Campeones porque el brasileño no podrá disputarla al haberlo hecho ya con el Liverpool. Habrá que ver cómo afronta el dilema Valverde en Liga y Copa, este jueves ya en la ida de la semifinal ante el Valencia en el Camp Nou.

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