El Comercio

resumen 2016 | fútbol

El Mundial de Catar sigue en el disparadero

Uno de los estadios del Mundial.
Uno de los estadios del Mundial. / Reuters
  • Amnistía Internacional denuncia abusos en los trabajadores y espera medidas de la FIFA y el país asiático

El Mundial de Catar 2022 no escapa de la polémica. Amnistía Internacional ha denunciado de nuevo abusos en las obras para la Copa del Mundo en el emirato catarú. En esta ocasión, la ONG reclama que las variaciones que realizadas por el país asiático en la legislación laboral no son más que cambios superficiales y que seguirán dejando a los trabajadores a merced de los jefes y en riesgo de convertirse en víctimas de trabajos forzosos.

«Puede que esta nueva legislación elimine la palabra ‘patrocinio’, pero deja el mismo sistema básico intacto. Es bueno que Catar haya aceptado que sus leyes estaban alimentando el abuso, pero estos cambios inadecuados seguirán dejando a los trabajadores a merced de jefes explotadores», declaró James Lynch, director adjunto del programa sobre asuntos temáticos globales de Amnistía Internacional al respecto.

Amnistía Internacional sostiene que los problemas en torno a materia laboral todavía persisten. Prueba de ello es que los trabajadores siguen necesitando permiso de su empleador para cambiar de oficio o abandonar el país. Las denuncias realizadas no han servido para que Qatar avance y en marzo de 2017 se enfrenta al veredicto de la Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas, un comité que indicará si el nuevo gigante asiático está haciendo lo suficiente para evitar estos abusos.

James Lynch lo tiene claro. «En el ecuador de los preparativos para la Copa del Mundo de 2022, las autoridades cataríes no han hecho lo suficiente para resolver los problemas de derechos humanos que han sido claramente documentados», dijo el mandatario. El problema de Qatar viene de fondo. Amnistía Internacional ya publicó en marzo un informe que incluía una encuesta a 132 trabajadores de la construcción no cataríes. En él, los encuestados afirmaron que estaban «obligados a vivir en condiciones de miseria» y que los salarios eran «excesivamente bajos».

El grupo ‘PlayFair Qatar’ también confirmó el pasado año que el número de fallecidos en las obras del mundial teniendo en cuenta solo trabajadores de Nepal, India y Bangladesh ya superaba los 1.400 y estimaba que la cifra total podría ascender hasta las 4.000 muertes. Estos guarismos están muy lejos de los de un gobierno que señaló que solo hubo seis accidentes en 2015 y la sorprendente cifra de cero fallecidos.

La postura de la FIFA

La FIFA, con su nuevo presidente Gianni Infantino a la cabeza, dice que «debe utilizar su influencia para combatir las amenazas que afectan a los derechos humanos del mismo modo que para lograr sus intereses comerciales». La realidad en este momento es bien diferente. El máximo organismo del fútbol mundial considera que «todavía son necesarias mejoras importantes en materia de bienestar de los trabajadores», más si cabe si se tiene en cuenta que las obras para el Mundial de Catar 2022 alcanzarán su auge dentro de dos años y las medidas para frenar esta situación hasta ahora han sido insuficientes.

Dos trabajadores del Mundial.

Dos trabajadores del Mundial. / Afp

El máximo organismo del fútbol mundial ya tuvo que hacer frente a principios de diciembre a una demanda de la Confederación Holandesa de Sindicatos (FNV) en representación de un trabajador inmigrante de Bangladesh. “Se le pide a la corte suiza que establezca que la FIFA actuó de forma errónea al seleccionar a Catar para la Copa del Mundo del 2022 sin demandar la seguridad de que este país observara los derechos humanos fundamentales y los derechos laborales de los trabajadores de la construcción inmigrantes”, dijo la acusación.

El organismo dirigido por Gianni Infantino intenta, no obstante, lavar la cara a su elección. Reitera que «ha iniciado una serie de reuniones» para facilitar las conversaciones sobre derechos y condiciones laborales con las partes futbolísticas interesadas, así como con otras entidades, entre las que se incluyen organizaciones para la defensa de los derechos humanos. La realidad a día de hoy es otra y el elemento más visible del cambio que se ha de producir ha sido un casco refrigerado para combatir las altas temperaturas a las que están expuestos los trabajadores, un bagaje muy pobre a apenas tres meses del veredicto Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas

Los clubes europeos, en contra

Otro de los caballos de batalla para el Mundial de Catar son los clubes europeos. Hace dos años éstos lanzaron una propuesta para que el torneo se disputara entre el 28 de abril y el 29 de mayo, un calendario que Karl-Heinz Rummenigge, presidente del ente que agrupa a los clubes europeos más importante (ECA) consideró ideal, ya que «tenía en cuenta la cuestión del clima y conservaba el desarrollo tradicional de la temporada de clubes».

La FIFA desoyó la propuesta del también mandatario del Bayern de Múnich y estableció el Mundial entre el 21 de noviembre y el 18 de diciembre, una fecha que partirá la temporada en dos y que Tebas asegura que supondrá 65 millones de euros de pérdidas para la Liga. Como contraprestación el máximo organismo del fútbol mundial ya había decidido un año antes curarse en salud triplicando las indemnizaciones de los clubes. Y es que no hay desacuerdo que el dinero no logre cubrir, al menos en la FIFA.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate