Quini alecciona a sus aprendices

Todos los galardonados posan con sus trofeos, con Quini en el centro, junto a los representantes de los grupos políticos, el director de EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez; el presidente de la Federación de Peñas, Jorge Guerrero; el presidente del Sporting, Javier Fernández; y el vicepresidente del Oviedo, Manuel Paredes. / A. G.
Todos los galardonados posan con sus trofeos, con Quini en el centro, junto a los representantes de los grupos políticos, el director de EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez; el presidente de la Federación de Peñas, Jorge Guerrero; el presidente del Sporting, Javier Fernández; y el vicepresidente del Oviedo, Manuel Paredes. / A. G.

'El Brujo' reivindica el valor social del fútbol en la décima gala del galardón al que da nombre | «El fútbol se acaba muy pronto, pero los amigos que os quedan os van a durar para toda la vida», indica a los diecisiete premiados el legandario artillero rojiblanco

IVÁN ÁLVAREZ OVIEDO.

«El fútbol está para hacer amigos, juguéis contra quien juguéis. Se acaba muy pronto, pero los amigos que os quedan os van a durar para toda la vida». Quini, maestro del remate dentro del área, recordó a sus alumnos más aventajados todo lo que acompaña al gol. En el BAL Hotel de Quintueles, escenario de la décima gala del trofeo que lleva su nombre y organiza la Federación de Peñas Sportinguistas y EL COMERCIO, 'El Brujo' expuso a los goleadores más prolíficos del Principado el legado social del deporte en el que avanzan con demostraciones asiduas de puntería en los terrenos de juego.

Al acto de coronación de los reyes asturianos del gol, que siguen la estela del emblemático ariete rojiblanco, acudieron Redondo, Churruca y García Cuervo, que con su longeva amistad atestiguaron las palabras de su excompañero en El Molinón y el trasfondo social en los terrenos de juego, reivindicados un año más en el Trofeo Quini. Una esencia del galardón reflejada ayer en Quintueles por el oviedista Iván Conceiçao, cuádruple ganador, y el sportinguista Álex Toquero, que recogía su segundo premio. Ambos de El Berrón, apenas un año separa sus fechas de nacimiento y por esa proximidad forjaron desde niños una amistad que en el último fin de semana de este mes se transformará en un pulso de pegada con el derbi en la máxima categoría juvenil.

Una rivalidad con la fecha de caducidad de los 90 minutos, como recordó antes de entregarles la prueba de su precisión a lo largo del pasado curso Quini. «Es bonito ver la disculpa, lo que pasa en el campo se queda allí», explicó a sus diecisiete discípulos 'El Brujo', que advirtió con simpatía a los más jóvenes que «los goles van menguando» a menudo que asciendan las categorías y expresó su deseo de que en próximos años repitan como lograron varios de los premiados ayer.

Carlos Castro culminó su ascensión y volvió a ganar un premio que ya conquistó como cadete

«No olvidéis nunca a los compañeros», les pidió el legendario delantero rojiblanco, testigo de la evolución de las grandes promesas asturianas por la destreza que muestran para mantener su acierto en los metros finales a pesar del paso de los años. Vencedor por primera vez en categoría cadete, Carlos Castro vio culminada su escalada hacia la élite al acumular su quinto galardón. Siempre tras recibir el gesto cómplice de 'El Brujo', preludio de la entrega a cada uno de los diecisiete ganadores.

Algunos, como Fassani, lo recogieron con suspense, como esos balones que se quedan cerca de la línea de gol y necesitan ser remachados, como hizo Quini abriéndole los brazos para que el delantero más prolífico de la Tercera División el pasado curso no dudase en acercarse a él en su enésima muestra de cercanía ayer. «He sufrido los recorridos desde el autocar del equipo hasta el campo. Sé lo que cuesta recorrer 50 metros con él», bromeaba minutos antes sobre esa disponibilidad el presidente sportinguista Javier Fernández, que agradeció su asistencia al Real Oviedo, con dos premiados en sus filas.

«Sentó cátedra en los terrenos de juego, aunque reunía muchas cosas más. Era un líder, su generosidad y capacidad de empatía desde el campo y como persona nadie es capaz de olvidarla. Recibir el premio es ser un poco Quini y eso es mucho», expuso el director de EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez, en el arranque de una gala conducida por José Luis Rubiera y trasladada al interior del Bal Hotel ante las previsiones de lluvia, como recordó el presidente de la Federación de Peñas Sportinguista Jorge Guerrero.

El respaldo municipal lo representó el concejal gijonés de Deportes Jesús Martínez Salvador, que instó a los premiados a que se fijasen «en los grandes valores que representa Quini, pues con ellos podéis llegar muy lejos». Al igual que Marcelino Gutiérrez, recordó la influencia capital para que ayer se multiplicasen las sonrisas el apoyo de los familiares, que en el caso de Vicente Carreño observaban con orgullo al ver cómo el benjamín, fiel a la tradición de la gala, tomó la palabra.

Tras brindar el premio precisamente a su entorno familiar, sus compañeros y entrenadores, agradeció a su club, el Sporting, «la oportunidad de disfrutar del fútbol». «Espero que os sigamos viendo y que pueda entregar estos trofeos muchos años», deseó Quini, que aleccionó a sus alumnos más aventajados fuera del césped.

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