El Real Oviedo está confiado en que aguante el terreno de juego

Los operarios, dando los últimos retoques al Tartiere. /DANIEL MORA
Los operarios, dando los últimos retoques al Tartiere. / DANIEL MORA

Él trío árbitral examinará el estado del campo por la mañana y por la tarde decidirá si se juega

J.A.G.

La incógnita por despejar horas antes de que arranque el partido es saber cómo va a responder el césped del Tartiere ante las precipitaciones que han caído en Asturias durante los últimos días y que continuarán a lo largo de todo el domingo. El pronóstico para la jornada de hoy anuncia precipitaciones localmente fuertes, con una estimación de que puedan recogerse más de treinta litros por metro cuadrado en la capital del Principado.

Con este temporal de agua y frío y los antecedentes que tiene el verde del Tartiere, existe cierta inquietud por ver cómo responderá esta vez el césped del estadio ovetense. El árbitro de la contienda, José Antonio López Toca testará por la mañana el campo, como es habitual en estos casos, y será por la tarde cuando tome la decisión sobre un posible aplazamiento, en el caso de que césped fuera impracticable. Fuentes consultadas ayer en el club carbayón creen que no habrá problema para que se dispute el partido, al tiempo que confirmaron que todas las medidas posibles se articularán para dar respuesta a la acumulación de agua. Hasta 24 empleados, cinco veces más de lo habitual, está previsto que intervengan para aplicar antes y durante el choque medidas paliativas al terreno de juego. Los operarios achicará el agua con escobas de goma, además de pinchar el césped y crear canales de infiltración.

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