El Comercio

contracrónica

De amistoso, nada

Silva ejecuta un pase ante Jagielka.
Silva ejecuta un pase ante Jagielka. / AFP
  • Los ‘ingleses’ de ‘La Roja’ celebraron como un triunfo la heroica igualada en el templo soñado de Wembley

¿Quién le iba a decir a David Silva cuando hace justo una década debutó como internacional, con Luis Aragonés en el banquillo en la derrota ante Rumanía en el Ramón de Carranza (0-1), que este martes sería capitán español nada menos que en Wembley?. Y que, en los prolegómenos de un amistoso de altos vuelos ante Inglaterra, él sería el encargado de arengar a sus compañeros, lo que le costó alguna broma de Nolito. El grancanario de Arguineguín es un mago del balón y tiene más alma de líder de lo que parece, pero no le adorna precisamente el don del verbo fácil. El papel tan relevante del noveno jugador en el ranking histórico de ‘La Roja’, con 108 entorchados a sus espaldas, dejaba patente que, entre lesiones y cambios, Julen Lopetegui presentaba un once experimental, con apenas cuatro habituales.

Silva, igual que los ‘ingleses’ César Azpilicueta y Juan Mata, también titulares anoche, actuó con una motivación extra contra sus compañeros y rivales en la Premier, y en un escenario único. Los tres, igual que los suplentes David De Gea y Ander Herrera, saben lo que es levantar algún trofeo en Wembley. No así Nolito, aterrizado este verano en el City de Guardiola. Como dijo Julen Lopetegui, en este templo es un placer y honor jugar ante un rival histórico. Nadie podría dudar de que para Inglaterra no hay bolos, y más al tratarse de una selección que trata de reconstruir el interino Southgate, pero mucho menos los españoles que ejercen allí su oficio.

Azpilicueta, uno de los tres centrales en la novedosa zaga que dispuso esta vez Julen Lopetegui, no se sentía tan extraño como Iñigo Martínez, superado quizá por el escenario y su inexperiencia, y Nacho. El navarro actúa en esa posición en el Chelsea de Antonio Conte y con ese sistema los ‘blues’ cotizan al alza. Profesional riguroso, aplicado y versátil, ‘Azpi’ se jugó el físico en cada acción. Y eso que a los cinco minutos sufrió una entrada terrorífica de Vardy, que bien pudo costarle una fractura de peroné. Enorme suerte que pudiera seguir jugando como si tal cosa.

Juan Mata es todo un veterano que a estas alturas de su carrera no debería tener que reivindicarse, pero también sentía un profundo deseo de disputar y brillar en este partido. Tras escuchar el himno español y el ‘God save the queen’ (’Dios salve a la reina’), seguro que sintió las típicas mariposas en el estómago. Se le vio con ganas, tantas que recién iniciado el choque disputó un balón como si le fuera la vida con Sterling, pero desorientado. No se sintió cómodo con el 3-4-2-1, jugando por detrás de Aduriz y cerca de Silva. Entró poco en juego, para lo que es habitual en el asturiano, y fue sustituido tras el descanso por Koke.

Ni ellos, ni en general todo el equipo español, crecían cuando Lopetegui cambió el dibujo. Fue a la media hora de juego, coincidiendo con la entrada al campo del veloz Theo Walcott. Con el 4-3-3, convertido en 4-1-4-1 a la hora de defender, el diestro Azpilicueta pasó a ser lateral zurdo, Silva cayó más en banda y Mata, hasta que fue cambiado, se situó como interior. Pero Julen no daba con la tecla. Ya estaba el debutante y ex del Liverpool Iago Aspas cuando Vardy firmó el segundo.

Demasiados balones perdidos y desajustes entonces como para poder poner en apuros a un rival de enjundia. Encaminados hacia lo que parecía una derrota segura, descanso para el capitán Silva y estreno para Ander Herrera. Tardó en llegarle la ocasión al ex del Athletic, pero no podía haber mejor escenario para la puesta de largo con España de un ‘diablo rojo’ indiscutible para Mourinho. También disfrutó de sus minutos, Nolitos. Fruto del orgullo, de un golazo de Aspas y de la calidad de Isco, la soberbia reacción final evitó una derrota nada amistosa. Y más para los ‘ingleses’ de ‘La Roja’.