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Análisis

Lección para el futuro

Los jugadores de España, tras la derrota.

Los jugadores de España, tras la derrota. / Afp

  • El alabado grupo de Albert Celades no igualó el éxito conseguido por los equipos de Julen Lopetegui, Luis Milla, Iñaki Sáez y Luis Suárez

«Algunos medios nos han dado como favoritos y con la buena trayectoria que llevamos hay una euforia grande», aseguró el técnico Albert Celades en la previa a la final del Europeo sub-21 de España contra Alemania. Sus palabras echaron aún más ingredientes a un caldo de cultivo que terminó devorando a la selección. La 'Rojita' tenía mimbres, lo demostró durante todo el torneo, pero la 'baby Mannschaft' precisaba de lo justo para asestar un golpe de realidad y enseñar una lección para el futuro. La euforia no se desata hasta que el título no está ganado.

Saúl Ñíguez se llevó la Bota de Oro, Marco Asensio la de plata y Dani Ceballos fue el MVP de Torneo. Pese a contar con estos tres galardones en el zurrón, el equipo de Celades besó la lona, una realidad que parece ser casi un milagro. Nada más lejos de la realidad. España se paseó durante toda la competición pero no tuvo la profundidad necesaria para imponerse a Alemania. Tuvo un 59% de posesión pero apenas fue capaz de inquietar en una ocasión la portería defendida por Pollersbeck. Celades lo resumió a la perfección en rueda de prensa. «Salimos contemplativos. Sacaremos conclusiones de todo, positivas y negativas», aseguró.

Dentro de los aspectos positivos cabe destacar una generación repleta de talento, desde la portería hasta la punta de ataque. Pocas veces la sub-21 había gozado de un equipo tan acoplado al más alto nivel en sus clubes como el conjunto que ha viajado al Europeo de Polonia. Los 23 convocados por Celades han militado esta temporada en la máxima categoría de España, Portugal, Alemania o Inglaterra, un aval de la calidad del grupo con el que 'La Rojita' buscaba el título.

La otra conclusión positiva que pueden sacar los jugadores de Celades es que esto no acaba aquí. El fiasco ante Alemania no tiene por qué ser necesariamente un motivo para creer que no se trata de un grupo ganador. La muestra está en que ninguno de los futbolistas que se coronaron como campeones de Europa en 2008 y del mundo en 2010 había ganado el Europeo sub-21 en ese momento.

Las victorias de España

España ha conquistado cuatro veces el Europeo de esta categoría. Lo hizo en 1986 con un equipo en el que destacaban figuras como Manolo Sanchís, Quique Sánchez Flores, Eusebio, Begiristain o Eloy. Aquella generación, que se impuso a Italia en la final a doble partido en los penaltis, no fructificó en ningún título en la absoluta. Buena parte de ella murió primero en el Mundial de 1990 frente a Yugoslavia y después con el famoso codazo de Tasotti a Luis Enrique en Estados Unidos 94.

Doce años después y de la mano de Iñaki Sáez, el Europeo fue de nuevo conquistado gracias a una generación en la que había jugadores como Míchel Salgado, López Rekarte, Víctor Sánchez del Amo, Morientes o el propio Celades. En esa ocasión se impusieron a una Grecia que años más tarde se coronaría en Portugal como campeona de Europa. España, por su parte, tuvo menos suerte. Francia fue su verdugo en la Eurocopa del 2000 y en el Mundial 2006 y el árbitro egipcio Al Ghandour en 2002 frustró a una selección que iba camino de lograr algo importantes en Corea y Japón.

El momento en el que todo cambió fue precisamente en medio de una regeneración que tumbó los últimos rescoldos de los campeones del sub-21 de finales de siglo. Es más, España no se clasificó para los Europeos de Suiza 2002, Alemania 2004, Portugal 2006, Países Bajos 2007 y cayó en la fase de grupos del de 2009. Los Casillas, Xavi, Iniesta y compañía tuvieron que hacer su carta de presentación a nivel global, en los Mundiales sub-20 de 1999 y 2003.

Para encontrar los dos últimos Europeos sub-21 cosechados por España no es necesario remontarse demasiado lejos en el tiempo. En 2011 Luis Milla codujo a un equipo que hoy forma la base de la selección. David de Gea, Ánder Herrera, Mata o Thiago son el presente de 'La Roja' y en aquel año fueron las estrellas que arrasaron en Dinamarca.

Apenas dos años más tarde, y ya con Julen Lopetegui en el banquillo, España repitió. Lo hizo con un grupo en el que aún figuraban David de Gea y Thiago, junto a nuevos valores como Isco, Koke, Illarramendi, Morata o Bartra. Esta camada ha ganado peso con el técnico vasco en la absoluta y tiene su mira puesta en Rusia 2018, un objetivo que ahora también comparten muchos de los chicos de Celades.

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