El Sporting cadete se proclama campeón liguero con cinco jornadas de antelación

I. Á. GIJÓN.

El Sporting cadete amarró el título liguero con premura, con cinco jornadas de antelación para ponerle el broche a una brillante temporada en la que lució su autoridad. El empate en Posada de Llanes ante el Urraca del segundo clasificado, el Oviedo, confirmó matemáticamente la corona rojiblanca y culminó un camino prácticamente inmaculado, en el que solo ha cedido tres puntos ante el Quirinal en los veinticinco duelos disputados.

«Es un buen indicador de una trayectoria de crecimiento, habla bien del esfuerzo de los chicos y el empeño de los técnicos. Es para estar contentos», afirma con satisfacción el directo de Mareo, Manolo Sánchez Murias, que define al conjunto que dirige Caco Morán como «un equipo ordenado, que maneja bastantes registros». Una generación «que tiene calidad» y una prolífica relación con el gol liderada por Diego Boza, autor de 50 de las 144 dianas celebradas, sin que por ello merme la eficacia defensiva.

Apenas catorce tantos ha recibido el cadete rojiblanco, el menos goleado en una competición que gobernó desde las primeras jornadas. «Es un equipo que ha crecido desde la seguridad y el orden defensivo, que tiene velocidad arriba», prosigue en su análisis Manolo, que valora el reconocimiento externo que suponen las llamadas de los técnicos de la Federación Nacional este curso para que el lateral izquierdo David Argüelles integre la Selección Española sub 16. «No deja de ser un motivo de orgullo, es reforzar la marca Sporting», señala el máximo responsable del vivero rojiblanco, que considera el título un reflejo «de una línea de trabajo».

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