El 'submarino' hunde al Madrid

Fornals celebra su gol con su compañero Trigueros. /  AFP
Fornals celebra su gol con su compañero Trigueros. / AFP

Asenjo frenó a los campeones en el primer tiempo y Fornals castigó al final el desorden de un equipo que ve peligrar el cuarto puesto

IGNACIO TYLKO MADRID.

Mereció el Real Madrid vencer incluso a los puntos ya que dispuso de más ocasiones y convirtió, sobre todo en el primer tiempo, a Sergio Asenjo en el mejor jugador del Villarreal, pero el campeón sigue dando tumbos y ya ve peligrar el cuarto puesto tras la sonada derrota sufrida frente al equipo amarillo.

0 REAL MADRID

0 VILLARREAL

Real Madrid:
Keylor, Carvajal, Varane, Nacho, Marcelo, Casemiro, Modric, Kroos, Isco (Lucas Vázquez, m. 70) Bale (Asensio, m. 70) y Cristiano.
Villarreal:
Asenjo, Mario, Bonera, Álvaro, Jaume Costa, Raba (Cheryshev, m. 46), Trigueros, Rodri, Samu Castillejo (Rukavina, m. 83), Fornals y Bacca (Unal, m. 76).
Gol:
0-1: min. 87, Fornals.
Árbitro:
Undiano Mallenco (Comité Navarro): Mostró amarilla a Bacca -se pierde el próximo partido-, Carvajal, Lucas Vázquez
Incidencias:
Bernabéu, 70.000 espectadores.

No es seguramente el problema de los blancos una cuestión de compromiso, ni de profesionalidad, ni quizá tampoco de tener la tripa llena de éxitos y la mente distraída, sino un tema de juego, de falta de pegada, de pérdida de autoestima de los jugadores y de poca respuesta táctica por parte de su entrenador. También existe un declive físico alarmante en las segundas partes que tendrá mucho que ver con la intensa preparación para ganar las supercopas en verano y el dichoso Mundial de Clubes en invierno. Y por supuesto, no deja de ser noticia la sequía alarmante de Cristiano Ronaldo, negado de cara al gol.

La exigente hinchada local aguantó un tremendo frío de forma estoica y sólo silbó al final a un equipo que ve al Villarreal un punto por detrás en la tabla y que el domingo podría quedar empatado con el Sevilla, si los andaluces vencen en Mendizorroza, y a 19 puntos del Barça si el líder no falla. Eso sí, aún tienen pendiente la cita aplazada en Butarque. Los jugadores del Madrid corrieron, trabajaron y se ayudaron hasta que pudieron, pero volvieron a fracasar y caer con todo el equipo. Debieron resolver el choque en una primera mitad notable, pero decrecieron según avanzaba la tarde y se iban desorganizando. El ejemplo más claro fue el 0-1 final, que nació un un córner a favor que se transformó en una contra letal culminada con una picadita sutil de Fornals ante Keylor.

Si los blancos no resolvieron el choque en el arranque fue porque Asenjo, siempre atento y bien colocado, estuvo providencial en tres acciones. A los 18 minutos, desvió a mano cambiada un tremendo tiro lejano de Marcelo; después, el ex del Atlético sacó otra mano soberbia tras un lanzamiento de falta ejecutado por Cristiano con gran fuerza que rozó en la barrera; y, al borde del descanso, recorrió toda su portería rapidísimo y salvó el remate a bocajarro del portugués, tras un pase genial de Isco. Reclamaron los locales penalti porque Mario Gaspar desequilibró a Cristiano antes de su golpeo, pero también el malagueño estaba en posición dudosa antes de centrar.

Polémica

Hubo otras dos acciones polémicas en el área visitante en el primer acto que ni el veterano Undiano ni su asistente de esa zona estimaron como penaltis. Acertaron seguro en la primera porque el golpeo de Isco fue desviado por el codo de un defensor de forma completamente involuntaria, pero muchas más dudas quedan en la segunda jugada; es verdad que seguramente Álvaro no quiso cortar con el brazo el cabezazo de Bale, pero también es cierto que lo tenía extendido y el remate iba a puerta.

No hay nada que reprocharle al Madrid en ese período inicial, salvo su desacierto en el remate final, alguna pérdida de balón peligrosa como la que cometió Kroos y permitió que Bacca se internase en el área con enorme peligro. Estuvo enorme Varane en el corte, igual que después Nacho.

Se reanudó el choque con Cheryshev en lugar del joven Raba, lesionado, y con una ocasión del exjugador madridista. Sólo desde media y larga distancia y a base de centros laterales facilones probaban ahora los de Zidane a Asenjo. Había un murmullo ya en el Bernabéu cuando el técnico francés recurrió, a falta de 20 minutos, a Lucas Vázquez y a Asensio. Las variantes previstas y a la hora habitual. Quedaba aún el tremendo castigo final para el campeón tras un contragolpe en el que que los blancos reclamaron, tímidamente, fuera de juego.

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