Voladores en Arriondas por un gol

El exfutbolista Luismi Sánchez, ayer, en la plaza de Europa./Aurelio Flórez
El exfutbolista Luismi Sánchez, ayer, en la plaza de Europa. / Aurelio Flórez

El exfutbolista Luismi anotó el último tanto del Sporting en el Camp Nou en el histórico 0-4 de 1987

VÍCTOR M.ROBLEDO

El sábado 28 de febrero de 1987, a eso de las 23.15 horas, unos cuantos voladores rompieron el silencio de la noche en Arriondas. A ochocientos kilómetros de allí, en el Camp Nou, uno de sus vecinos más ilustres se dirigía al vestuario visitante del estadio del Barça feliz y sorprendentemente tranquilo, sin preocuparse mucho de conservar un trozo del momento histórico que acababa de protagonizar.

Minutos antes, el joven delantero Luismi Sánchez (Coviella, 1965) había anotado el cuarto gol del Sporting en el inolvidable 0-4 endosado al cuadro blaugrana en pleno carnaval en Barcelona. «Soy bastante desastre para eso y no guardo nada. Entonces no le di importancia y me arrepiento un poco. Estoy buscando alguna foto o algo, porque con el paso de los años sí que te das cuenta de lo que supuso aquello», reconoce el exrojiblanco.

Los futbolistas del Sporting se plantaron aquel día en Barcelona con la sospecha de que enfrente encontrarían algo parecido a un muro. El cuadro azulgrana, líder incuestionable en Primera División, llevaba 18 partidos consecutivos sin perder y solo había caído derrotado en dos de sus 31 encuentros desde el inicio de la temporada. En la charla en el hotel, sin embargo, el técnico José Manuel Díaz Novoa les hizo ver una grieta en la estrategia del Barça de Terry Venables: con la defensa en línea y tan adelantada, los cambios de juego a la espalda del lateral contrario podían hacerles mucho daño.

«Fue un partido raro, porque ellos tuvieron ocasiones muy claras en los cinco primeros minutos. A partir de ahí hicimos un partidazo, el resultado creo que se quedó hasta corto», señala Luismi. Eloy, con dos goles y una asistencia, acaparó los elogios en una noche en la que el público del Camp Nou acabó coreando al Sporting. Luismi salió en la recta final, en sustitución del mexicano Lucho Flores. «Recuerdo que a la gente le resultó tan espectacular que hubo llamadas a Televisión Española para pedir que emitiera el partido un par de días después, porque no había podido verse en directo», destaca.

Luismi, abajo, a la izquierda, junto a Camuel y Ablanedo, con Mino, Novoa y Tocornal de pie, durante la presentación de la temporada 1984-85.
Luismi, abajo, a la izquierda, junto a Camuel y Ablanedo, con Mino, Novoa y Tocornal de pie, durante la presentación de la temporada 1984-85. / E. C.

El gol en la histórica noche en el Camp Nou fue el momento más importante en la carrera de Luismi, que había debutado con el primer equipo del Sporting en la temporada 1984-1985 con motivo de la huelga de futbolistas en Primera División. Su trayectoria como rojiblanco, no obstante, había empezado antes incluso de que se inaugurara la Escuela de Fútbol de Mareo, en la época en que las categorías inferiores entrenaban en Los Depósitos o La Fontanía: «Vine desde Arriondas y ni siquiera jugaba en un equipo allí, pero estaba obsesionado con el fútbol. Fue mi primo Pepín, quien me vio jugar y habló con un conocido suyo para que me hicieran una prueba. Estaban José Fernández ‘El Negro’, Uribe, Joaquín…».

Luismi coincidió en su primera etapa, entre otros, con futbolistas como Juan Carlos Ablanedo y Iñaki Eraña. «Cuando ya se abrió Mareo, jugábamos en el campo número 5, de arena, y nos parecía Maracaná», señala entre risas.

El paso de Luismi por el primer equipo se saldó con quince partidos disputados y un único gol, el anotado en el Camp Nou. Una lesión se cruzó en su camino de la forma más inesperada y le lastró cuando empezaba a asentarse en los planes del técnico. «Tuve la mala suerte de lesionarme en Sabadell jugando un rondo al descanso. Me hicieron una entrada, salté y al caer me rompí el tobillo. A partir de ahí jugué infiltrado y demás. Fue una desgracia, porque después vino Aranguren y ya no contó conmigo», lamenta.

Carrera fuera de Asturias

Luismi continuó su carrera en el Burgos, el Villarreal, el Langreo, el Xove Lago, la Ponferradina, el Almería y el Caudal. Un accidente de tráfico al regresar de un entrenamiento en su última temporada en activo precipitó su retirada a los 33 años. Durante un tiempo entrenó al Cadete de La Asunción, pero su vinculación con el fútbol no pasó de ahí.

«Ahora voy poco a El Molinón. Sigo siempre al Sporting, aunque con un poco de distancia», confiesa el exrojiblanco, que trabaja desde hace más de una década en Alansu Asturias Medioambiente, dedicada a la gestión de residuos peligrosos. «A cualquier lado al que voy me preguntan por el gol en el Camp Nou. La gente mayor de mi edad recuerda incluso dónde estaba en ese momento. Eso es muy bonito y te hace pensar en lo que significó», destaca Luismi. Su objetivo ahora es encontrar un recuerdo –una fotografía, un recorte, el vídeo– de aquel trozo de historia rojiblanca que protagonizó sin darse cuenta.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos